Convocatoria 15º Aniversario de Viví Libros – Segunda Parte

¡Así seguimos nuestro festejo de los 15 años de trabajo y lo compartimos con todos ustedes!

Segundo grupo de participaciones de los Microrrelatos Fiestas de Cumpleaños:

Hoy era mi cumpleaños, me sentía especial. Mis padres al comenzar el día me dieron un gran abrazo, y mi mamá cuando me dejó en la escuela me dio un fuerte beso y me dijo cuanto me amaba.

Me sentía feliz.

Al llegar a clases la seño Norma se encargó de recordarles a mis compañeros que hoy era un día especial, era mi cumpleaños. Durante el primer recreo Valentina y Brenda se acercaron para preguntarme cuando era la fiesta,y les dije que obviamente era hoy! Que otro día podríamos festejar mi cumpleaños?

Se les ocurrió hacer unas tarjetas para invitar a todos mis amigos y me pareció una excelente idea.
Fue así como organicé mi primer fiesta de cumpleaños.

Eran las cinco de la tarde de un miércoles de otoño cuando llegó mi primer invitado. Media hora después eramos seis…mis padres boquiabiertos corrieron al almacén del barrio en busca de salchichas y panes.

Jugamos, corrimos, saltamos, nos transpiramos hasta perder el aliento…y casi al final de la tarde soplé las velas al ritmo de la maravillosa melodía de las voces de mis seres queridos.

Mis padres no pueden creer que en el siglo veintiuno aún se puede festejar el cumpleaños de un niño con tarjetas de papel glasé y un par de panchos y torta. Y pensar que ellos estaban gestionando un crédito de quince mil pesos para alquilar el salón de moda.

Que ingenuos son los adultos.

JeMlo
Villa Nueva, Córdoba, Argentina

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…Y me hiciste acordar de algo muy curioso que me pasó hace muchos años. Mi hijo Eduardo nació un primero de mayo, motivo por el cual su cumpleaños siempre se celebraba por lo grande. Todos sus amigos, de siempre, de toda la vida, recordaban y recuerdan esa fecha, motivo por el cual la casa siempre se llenaba de muchísimos, niños, luego adolescentes y hasta ahora, incluso hombres. Bueno cuando niño yo solía hacer una torta enorme. Había logrado comprar un molde gigantesco que contenía el volumen de 4 tortas corrientes. Eso me permitía cubrir al montón de niños invitados. Como durante el día estaba ocupada con todas las cosas, yo solía hacer esa torta enorme en la noche o en la madrugada. Bueno, imagínate que un buen día yo saco mi torta del horno y camino muy oronda hacia la mesa cuando de pronto me resbalé y me caí y la enorme torta cayó al suelo hecha añicos. Te imaginas mi disgusto ya que el día estaba clareando y yo ya casi no tenía ni tiempo ni ingredientes para repetir semejante torta. Bueno, me tuve que transar por una torta corriente y repartir apenas pedacitos entre los invitados. No podía remediar lo ocurrido ya que la receta de esa torta no se vende. Es hoy, todavía famosa entre los míos, la llamamos Torta KIZER. Fue una receta traida de Rumania por mi abuela. La receta ahora solo la tienen mis hijas y mis nietas. En verdad la receta la hemos compartido pero, segun mis hijos, nietos, nietas, etc. a nadie le queda como a los participantes Kizer de la misma. Esta es una simple historia de la famosa TORTA KIZER, es una historia de la vida real. No te imaginas el jubilo que se extiende cuando los allegados saben que hay Torta Kizer. Y esa la seguimos haciendo para los cumpleaños, los onomásticos y todas las celebraciones importantes. La famosa torta ha sobrevivido a la vida familiar. La convocatoria de los microrrelatos me hizo recordar la madrugada del cumpleaños de Eduardo.

Clara Kizer
Caracas, Venezuela

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FC: ¡¿Feliz Cumpleaños!?

FC fue el saludo que le envié a una vieja amiga que estaba de cumpleaños; no tuve tiempo de escribir más, tenía cientos de mensajes que revisar, en facebook, whatsapp y cuánta red social hay. ¡Tengan en cuenta, que saludarlos a todos, es una magna tarea!.

Recibí una carta por correo y me alegré de saber que mi vieja amiga me retribuía el gesto, abrí el sobre y leí: ¡Preciso un abrazo!, sólo eso. Dejé pasar los días y le envié un mensaje más largo. Al mes siguiente recibí otra carta: ¡Tengo paciencia!. ¿Qué pretendía?, ¿qué la llamara?, ¡qué lata!. La siguiente llegó a mi oficina: ¿Un café?. Me carga quedar mal, así que decidí citarla… en un café. La esperé revisando fb, ws…, cuando un mozo se acercó y me entregó un sobre: “Debo confesarte que cometí un error (pensé: más que claro), regalarte mi tiempo, acompañarte en los tiempos difíciles (¡qué se cree!), inventar salidas para subirte el ánimo, en fin, dicen que debes dar sin esperar, entonces, ¿por qué esperas que alguien lea tus mensajes en las redes sociales?, FC es rápido, eficiente y… facilista. Cae de perogrullo lo favorable de un mundo conectado, también, que la conexión se completa con presencia (…). Preciso un abrazo”. Qué absurdo, ella no estaba allí, sentí una mano suave sobre mi cabeza, me di vuelta y era mi vieja amiga… la abracé. Por cierto, mañana mismo llamo a mi tía, que tuvo la gentileza de llamarme por teléfono el día de mi FC, y hacer recuerdos de familia… sin obstáculos.

Verónica Baeza Yates
Chile

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Otra fiesta

Cumplir quince años no es lo mismo para todos. Eso decía Analía mientras pensaba cómo podría festejar, festejarse. Lo que más quería era una bicicleta, salir del pueblo y llegar a alguna gran ciudad.

Sus ojos recorrían las bicicletas apoyadas en las paredes, en los árboles y se quedaban un rato largo mirando las ruedas y también las cadenas. Necesitaría un inflador.

Un domingo, cuando todos ya se habían ido a dormir, agarró la bici de Mirta.

Le dejó un papelito diciéndole que en unos meses estaría de vuelta.

Comenzó a pedalear a la medianoche, sentía que el festejo estaba a sus pies.

Susana SZwarc
Buenos Aires, Argentina

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Seguiremos en la tercera parte!! Los esperamos!

2 Comentarios a Convocatoria 15º Aniversario de Viví Libros – Segunda Parte

  1. Norberto dice:

    un gran saludo Viviana de Viví Libros, y que sigan los éxitos

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