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Microrrelatos ¡Ya somos grandes! Primera parte

Compartimos los primeros Microrrelatos bajo la consigna ¡Ya somos grandes! que llegaron a la Convocatoria Aniversario de Viví Libros 2019!

Si quieren consultar las bases, vean este link: https://vivilibros.com/convocatoria-18-aniversario-vivi-libros/

Pasaje

Gracia era una de esas jóvenes rebeldes en busca de una causa, de las que había muchas por esa época. Tenía 16 años cuando se enamoró perdidamente de un muchacho de su edad; juntos, exploraron por primera vez los territorios más recónditos del amor y el deseo. Todo ocurrió de manera tan espontánea, novedosa y liberadora (¡ningún dolor!) que creyó sinceramente que la represión sexual simbolizaba la sujeción de los jóvenes –los oprimidos–- por parte de los mayores, –los reaccionarios del momento histórico–. Demás está decir que aprendió casi de memoria ese librito de W. Reich, La lucha sexual de los jóvenes, que era una posesión tan rara y preciada por aquel entonces que desaparecía de todas partes, y se lo recitó a sus padres, quienes quedaron estupefactos. Sabía muchas cosas, creía la pobre. Dos años más tarde, viajó con otro muchacho, con el que andaba en ese tiempo. Una noche, fue tomada por un extraño placer, muy extraño, de resultas de lo cual le brotó un llanto inexplicable. Viajaban con un grupo de compañeros de la Universidad entre los que me encontraba. Cuando escuchamos el llanto, sometimos a nuestro compañero a toda clase de interrogatorios; él estaba muy asustado e intentaba consolarla, decía que nada inusual había sucedido y lo mismo repetía ella. Las mujeres decidimos apartarla del supuesto mal hombre y a ella no le quedó más remedio que acceder para callarnos, según me dijo allí mismo. Nada sirvió, lloró hasta quedar dormida. Después me lo confesó: lo había entendido, era eso; ahora sabía que, cuando el abismo se abre, es posible flotar en el abrazo del hombre amado.

M.H.

Lima, Perú

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Un fracaso “educativo”

Yo era pequeña y muy traviesa.

Me la pasaba jugando e inventando cosas.

Según mi maestra yo me portaba “mal”.

Entonces me reprendía dejándome sin recreo y obligada a hacer las cuentas que ella, muy prolijamente, escribía en el pizarrón.

¡Que extraños y grandes parecían esos números! ¡Qué difícil su solución! ¡Qué enorme y negro el pizarrón! Por la ventana del aula mis compañeras jugaban conmigo a escondidas y el deber quedaba siempre sin hacer.

Hoy ya “soy grande”.

El pizarrón se “achicó” y las “cuentas” ya no me parecen tan difíciles.

¡Y por supuesto! que el asombro y las ganas de jugar y mucha de aquella sensación que de pequeña me convocara, a pesar de los ingentes esfuerzos de aquella maestra, en mi interior sigue intacta.

Lili Fernández

San Justo, Buenos Aires, Argentina

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Malvinas

“Quiero ser grande” me dijo, cuando se fue aquella tarde.

Y fue grande.

Pero no volvió nunca más.

Lili Fernández

San Justo, Buenos Aires, Argentina

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Del tiempo e´ ñaupa

Cuando yo era adolescente, allá lejos y hace tiempo, no nos dejaban usar “tacos” hasta que no cumpliéramos los quince. Tampoco nos dejaban “pintarnos”. ¡Y menos que menos depilarnos las piernas!

Mis primeros “tacos” los tuve a los catorce ¡Uds. vieran que hermosas me parecían mis piernas subidas a esos apenas cinco centímetros!

Aprendí a pintarme con las pinturas que me “prestaban” mis compañeras más grandes y a escondidas de mis padres.

Y un día, bañándome, tomé la maquinita de afeitar de mi viejo ¡y ajusticie todos los pelos que me molestaban!

Así fue como me recibí de “grande”.

Lili Fernández

San Justo, Buenos Aires, Argentina

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SER UN POTUS

La gran tentación de todo cuarentón divorciado es tener un romance con una chica que tenga entre 22 y 26 años de edad. Ese “volver a los 17” como diría Violeta Parra, marcha sobre rieles hasta que ella le dice que él es el hombre de su vida seis días a la semana, porque los viernes… “¡ella se va a bailar sola con sus amigas!”. Eso alguna vez me pasó a mí.

“¿Por qué a bailar?¿ no pueden ir a cenar, al cine, al teatro, a un recital, a una exposición de arte?” se pregunta el atribulado caballero (yo), y rápidamente él (yo) le describe algo obvio: que en los boliches van los tipos a levantarse minas y que estando bebidos o tal vez “fumados” es absolutamente probable que uno o más de uno se le tire un lance a la chica de manera obscena o agresiva.

Pero ella lo mira como si él le hablara del sexo de los ángeles.

El varón (yo) entra en pánico y lejos de apelar a la experiencia, que siempre nos enseña que el agua del río no se detiene aunque le metamos nuestro pie, enfrenta el discurso de la jovencita con planteos sobre la Ética totalmente inútiles, ya que esa decisión ella se la ha planteado como algo instituido, igual que los viajes de egresados de estudiantes, el show de streappers en las despedidas de solteras, la ingestión de pizza después de ver una película en un cine y la jura de la bandera cada 20 de junio.

Pensando que su razonamiento está obnubilado por la edad, consulta a los machos más jóvenes de la especie, y descubre en ellos los mismos ataques de celos o incomodidad ante esta costumbre de las minas, que parece atacarlas a los 16 y les dura hasta cerca de los 50.

Ellas aseguran no hacerlo con la intención de “transarse” otro flaco, sino para divertirse. Si van solas, afirman, pueden bailar más sueltas y hasta hacerse las payasas, “bardear” a todo el mundo, beber de más, y sentir la libertad de acceder a cierta cuota de descontrol que con el novio presente sería imposible.

Incluso varias chicas confiesan “producirse más” y ponerse “más provocativas” cuando van solas a las “disco”, total, si algún chico se les viene encima le dicen que tienen novio y listo. Aunque claro, si el pibe está bueno, a lo mejor danzan un poco y algún piquito le dan.

Novios atormentados, con la excusa de que pasaban por casualidad, se aparecen de golpe en el boliche a la tres de la mañana, para ver qué están haciendo sus novias, pero este tipo de actitudes o intentar que ellas corten estas salidas puede significar el fin de la pareja.

Allí es cuando el varón comprende (yo) que la mujer copió de él sus dos grandes defectos milenarios: inmadurez y egocentrismo. Y ante la brutalidad de presenciar su propia imagen interior reflejada duramente en el espejo de la histeria femenina, no le queda otra opción que ser un potus. Ni estar a favor ni oponerse, ser un potus, inmóvil, mudo, y esperar que a ella se le pase. Y si la chica cumplió los 30 y no crece, al menos, rogar que lo riegue un poco todas las mañanas.

Luis Buero          

Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Convocatoria 18º Aniversario de Viví Libros

CUMPLIMOS 18 AÑOS

¡Viví Libros está de festejo!! Nos encontramos soplando las 18 velitas de nuestro cumpleaños. ¡Ya somos grandes! Muchos años de trabajo, mucho recorrido juntos… Como siempre, queremos compartir esta enorme alegría del aniversario con ustedes.

Entonces, ¿qué mejor que divertirnos juntos para festejarlo? Los invitamos a sumarse a la siguiente convocatoria:

CONCURSO DE MICRORRELATOS: ¡YA SOMOS GRANDES!

Cuando nuestros chicos cumplen 18 años, solemos suspirar… ¡qué grandes que están! Y sí, se asocia a la mayoría de edad o por lo menos, a una nueva etapa de la vida. Son esas pequeñas escenas de la vida misma las que queremos rescatar en este concurso aniversario, aquellas circunstancias desopilantes que dan origen a divertidos microrrelatos y a otro tanto no tan risueños, pero que es un placer leerlos.

Les proponemos que nos relaten alguna situación, anécdota, fábula o minificción donde nuestra existencia cotidiana cobre protagonismo. Puede ser desde el lado personal, de los amigos, de la familia o los vecinos, desde donde gusten… Quizás sobre sus hijos, sobrinos, amigos o cuando ustedes mismos se sintieron por primera vez mayores, alguna reflexión de ese pasaje desde la infancia a la adultez. ¡Seguro que a un simple golpe de vista, ya se les está ocurriendo alguna microficción!

El objetivo es que escriban un relato breve y lo envíen por e-mailfacebooktwitter o directamente como comentario en la web durante estos días (hay tiempo hasta el domingo 4 de agosto).

Los microrrelatos deben ser inéditos (nunca publicados en ningún medio) y pueden ser firmados a nombre propio o con un seudónimo pero incluyendo la ciudad y país de residencia. Seleccionaremos tres microrrelatos que recibirán su premio y los daremos a conocer en el Newsletter y todos nuestros medios habituales. 

A los ganadores, les regalaremos la suscripción gratuita a Viví Libros hasta diciembre 2019 con todos los beneficios.

Durante estos días, compartiremos las lecturas con ustedes de todos los Microrrelatos ¡Ya somos grandes! en nuestra fan page de facebook, por twitter y subiendo de a grupos los microrrelatos a la página web. Vale comentar, opinar y sobre todo: ¡divertirnos juntos! A no olvidar que estamos de festejo.

Ahora… a escribir!

A modo de inspiración, les compartimos el comienzo de la novela Diez mil kilómetros de distancia de Yamil Dora donde el autor juega con ese tiempo que va y viene desde la niñez a la adultez:

Tengo cinco años. Estoy yendo al jardín con mi abuela y la tía María. Voy en el medio. Una mano para cada una. Mi abuela trabaja en un juzgado y no sé qué se hace en un juzgado. Tengo ganas de llorar porque no quiero ir al jardín. Quiero ir a mi casa. Quedarme con mi abuela y la tía María. Quedarme jugando. Lo más lindo del jardín es tomar la leche. Lo más lindo de mi casa es jugar en el patio. Ahora tengo cuarenta y cuatro años y tengo ganas de llorar. Como estoy en un bar no lloro porque todos me van a mirar. Mi abuela no está. Tengo cinco años y no sé por qué no me trajo mi mamá. Por qué hay que ir al jardín. A mí me parece que la gente que está en el bar también tiene ganas de llorar. Están todos solos. A veces me da miedo que nadie me venga a buscar. Cuando sea más grande no me voy a perder nunca. La tía María tiene la mano más chica que mi abuela. Mis manos son chicas. Una vez me dijeron que cuando hablo parece que en cualquier momento me voy a largar a llorar. La verdad es que no lloro para que mi abuela no se ponga mal. Para que la gente del bar no me mire.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Leer / escribir / traducir

A continuación les compartimos fragmentos de la tercera columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ramón Alfredo Blanco y Ernestina Mo.

Las columnas anteriores vimos cómo leer y escribir son dos caras de la misma moneda y no hay una sin la otra. Ambos aspectos, tanto leer como escribir, se encuentran atravesados por el deseo del sujeto y nos remiten de lleno a la subjetividad del ser humano.

Siguiendo este planteo, hoy vamos a hablar de un nuevo aspecto de la cuestión que es traducir.

Según el diccionario, traducir es: “Expresar en un idioma lo dicho o escrito originariamente en otro distinto”.

Viviana Rosenzwit junto a Alina Diaconú y Ernestina Mo en radio Zónica

Si nos ponemos a pensar verán que surgen diferentes motivos para leer, podemos leer por placer como cuando leemos una poesía, una novela, un cuento y no queremos parar de leer o leer movidos por cierto interés en particular cuando investigamos un tema o leer para estudiar por ejemplo.

En cualquiera de estos dos últimos casos, por lo general leemos de corrido y una sola vez. Retenemos lo esencial y, si alguien nos preguntara, podríamos resumirle en unas pocas palabras el contenido de esa lectura. A esta forma de leer se la llama comprensión global del texto original.

Y suele ser la manera de leer que se emplea para traducir, pero ¡ojo! recuerden que dijimos que no todas las personas leemos de la misma forma entonces, les pregunto: ¿Todos los traductores realizarán su trabajo de la misma manera? Por supuesto que no, porque en el trabajo de traducción también se filtra la subjetividad de quien lo realiza. Y esto está muy bien, por más que el traductor realice varios borradores que se irán corrigiendo sobre la marcha, siempre con el texto original a la vista, y con el objetivo de ser tan fiel a él como sea posible.

Seguramente nuestros radioescuchas conocen casos de diferencias de traducción importantes, los hay muy famosos y suelen generar apasionadas discusiones. Por ejemplo hay gente que no lee a Alan Poe sino son las traducciones realizadas por Cortázar –dicho sea de paso es muy interesante su experiencia por Italia que le llevó más de un año de tiempo de trabajo de traducción–, pasa parecido con los seminarios de Jacques Lacan y sus traducciones inéditas realizadas por las escuelas de psicoanálisis que no coinciden con las oficiales editadas por la editorial Paidós y también ocurre otro tanto con las Obras Completas de Sigmund Freud donde la primera versión traducida al español por López-Ballesteros publicada por la editorial Biblioteca Nueva para muchos es poco técnica aunque con un estilo mucho más amable al lector, que rescata el aspectico literario de la pluma freudiana. Sin embargo, la editorial Amorrortu encaró una nueva versión coordinada por José Luis Etcheverry que se podría decir más acertada en los vocablos técnicos elegidos. Yo tuve el gusto de conocer a uno de sus principales traductores Leandro Wolfson y conversando sobre estas cuestiones de la traducción de Freud afirmaba que había que serle fiel al autor y leal al futuro lector, brindándole un texto que sea claro para él y esté redactado correctamente.

La traducción es, en esencia, una paradoja de la subjetividad.

Como ven, ¡traducir es una tarea bastante difícil! Donde se entrelaza con leer pero además, con la escritura de esas lecturas porque es un trabajo artesanal.

Por último, hay otro punto que me interesa retomar y es hasta más subjetivo -si quieren decirlo de ese modo-: ¿Qué sucede cuando leemos en otra lengua que no sea la materna? ¿Qué mecanismos ponemos en juego cuando leemos en otro idioma…? ¿Cómo nos marca durante la infancia esa primera lengua que aprendemos casi sin darnos cuenta?

Esta pequeña serie que planteamos en nuestra columna radial sobre psicoanálisis y literatura: hablar, escribir, leer, traducir nos lleva a interrogarnos y cómo nada de todo esto tendría sentido sin las vivencias personales es que se nos ocurrió invitar a la escritora Alina Diaconú. Con ella dialogamos sobre su experiencia de vida, su relación con la lengua materna que es el rumano y cómo fue aprender un nuevo idioma al venirse de chica a vivir a la Argentina, además su vínculo desde siempre con la escritura y sus libros.

Lanzamiento del Libro del pescador, poesía y fotografía

El Libro del pescador, con textos de Roberto Daniel Malatesta y fotografías de Marisa Malatesta pertenece a la Colección Anamnesis, poesía y fotografía de la editorial Palabrava.

Sobre sus autores:

Roberto Daniel Malatesta nació en la ciudad de Santa Fe, Argentina. Ha publicado Las vacas y otros poemas, ediciones de la Nada, Premio Municipal de la Ciudad de Santa Fe 1994, Por encima de los techos, UNL, Último recurso, Premio Pedroni 2006, La nada que nos viste, Premio Pedroni 2009, UNL. Leviatán editó la antología El silencio iluminado que abarca sus treinta años de producción poética. Ha sido incluido en diversas antologías nacionales e internacionales. En el año 2018 recibió la beca a la creación del Fondo Nacional de las Artes.

Marisa Malatesta nació en la ciudad de Santa Fe, Argentina y vive en Esperanza. Docente de artes visuales egresada de la Escuela Juan Mantovani. Desde el año 2013 comenzó a investigar e incursionar en la fotografía. Realizó cursos de perfeccionamiento en el Estudio Kraff, de Esperanza. Participa en grupos virtuales donde ha recibido numerosas distinciones. En diciembre de 2017 participó en México, en el Museo José Juárez de la muestra colectiva Capturando la Navidad representando a la Argentina.

Como dice su contratapa:

Un hombre al lado del río tira la línea. ¿En qué piensa ese hombre? ¿En el pique? ¿En el agua, que pasa y pasa, incontenible? ¿Piensa en su deseo, en la vida?

Roberto Daniel Malatesta da voz a este pescador que se regocija contemplando.  Marisa Malatesta puede ver –a través de las fotografías- lo que su hermano pone en palabras: Pescar es un arduo entrenamiento del espíritu.

Y allí, el río, enseña día a día la lección: No pescar nada no inquieta al que sabe / De un nudo nadie sale con apuros. Hay pájaros, árboles, camalotes; hay chicharras, hierba humedecida. Y también, un pensamiento que oscila entre la orilla y el adentro.

El viento corre y deja lo suyo al que sabe escucharlo, la niebla cubre al río tanto como a la vida y cuando crece, limpia todo lo que encuentra: Quizá solo venga / por lo que le corresponde.

Así se inunda el alma el que pesca, del verdadero pescador, al que no le interesa el pez sino la luz que discurre limpia y sin quimeras.

El Libro del pescador contiene 116 páginas a color donde la poesía argentina y las imágenes se funden en perfecta comunión.

Los invitamos a acercarse a la editorial para conocer sus libros, a través de su blog y email:

http://editorialpalabrava.blogspot.com/ / editorialpalabrava@yahoo.com.ar

El precio de venta al público del libro es $ 600.- pesos argentinos y se puede solicitar desde cualquier lugar del mundo a través nuestro: info@vivilibros.com

o simplemente escribiendo un comentario al finalizar esta nota, que les responderemos a la brevedad.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Leer / escribir

A continuación les compartimos fragmentos de la segunda columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ramón Alfredo Blanco y Ernestina Mo.

La vez pasada enfatizamos que leer nos remite de lleno a la subjetividad. Bien, por esta vez, sepan disculpar la autorreferencia con que voy a comenzar la columna de hoy pero ya verán que mi comentario nos sirve para pensar cómo leer y escribir son dos caras de la misma moneda y no hay una sin la otra, ambas se encuentran atravesadas por el deseo del sujeto.

Suelo leer mucho. Cada novedad que pasa por mis manos es blanco de mi mirada. O me desvío leyendo textos para las búsquedas bibliográficas que me solicitan. O cuando acomodo los libros y las revistas en los estantes de las bibliotecas, me entusiasmo más de la cuenta. O los trabajos inéditos de los autores que me consultan y otro tanto de las editoriales para las que trabajo, los libros que me envían de regalo, los comentarios de libros que otros escriben. Leo y releo a Freud, Borges y algunos otros autores que siempre me acompañan y podría seguir enumerando oportunidades para leer. Quienes trabajan en el mundo del libro sabrán de inmediato a qué me refiero.

Seguramente en estos años he desarrollado ciertas mañas funcionales al trabajo, pero que a la vez me convierten en una lectora menos desprevenida. Debo tener en cuenta ciertas variables de estilo, de contexto, el marco teórico, plantearme a qué público se dirige la obra, revisar citas, notas al pie y muchas veces hasta establecer cambios de formas y contenidos de los textos para que luzcan más atractivos, interesantes y legibles.

Me gusta leer, aventurarme cada vez y no hay ningún secreto en eso. Pues leer es tener los ojos abiertos al mundo, con una mirada ancha que regala siempre el enigma de lo inconcluso. Una pequeña anécdota me viene a la memoria: hace tiempo hablando del deseo y de los libros, alguien en tono de humor me sugirió: Tendrías que poner un pasacalle que diga: “Yo ♥ objeto libro”. ¿Quién les dice que este trabajo que estoy realizando junto a ustedes, acá en la radio, no lo sea? Un pasacalle con un tinte más privado que propicia la circulación del deseo a través del leer.

Los lectores estamos para dar vida a aquellos personajes que transitan por las narraciones. Un lector se deja atrapar por ese mundo ficcional que entra a través de sus ojos.

De un texto no hay más sujeto que el lector, ya que el autor queda fragmentado en su historia, en el relato, convirtiéndose en causa. Leer significa elegir.

Integrantes del programa En tres vistas: Viviana Rosenzwit, Ernestina Mo, Gwendolyn Díaz, Marta de París y Ramón Alfredo Blanco

Entonces, recuerdo que la vez pasada cuando vine al programa, Ernestina Mo me preguntó sobre qué autores me llevaría conmigo y respondí rápidamente: Borges y Freud. Algunos psicoanalistas no entienden esta afinidad porque se quedan con la persona y no con el escritor, incluso una vez alguien me reclamó: ¡Cómo podés hablar de este Señor Borges que nunca citó a Freud! Y puede que sea cierto. María Kodama me contó que una vez Borges iba a dar una conferencia y antes de empezar alguien de la organización se le acercó para advertirle en secreto que la mayoría de su auditorio eran psicoanalistas… él con el buen uso de la ironía que lo caracterizaba respondió: No hay problema, a mí también me gusta la literatura fantástica!

De adolescente, tuve la fortuna de participar de una charla que brindó Jorge Luis Borges a unos pocos alumnos del Normal donde cursaba mi 5º año del secundario (tenía tan solo 17 años).

Al finalizar, me acerqué a él y ávida de encontrar alguna fórmula mágica le pregunté directamente:

– Sr. Borges, ¿cómo se hace para escribir…?

– Ah! -exclamó sonriendo como pesquisando mis intenciones- Usted debe tomar un tema, por ejemplo: el árbol y escribir, y escribir, y escribir todo lo que se le ocurra sobre él. Cuando ya no se le ocurra más nada, recién ahí estará en condiciones de comenzar a escribir sobre su tema: el árbol.

Aún hoy, me incentiva la frescura de su respuesta. Ese instante donde se prestó al juego de contarme su secreto.

Escribir es una apuesta al deseo, agotar las simples ocurrencias para dar paso a algo más. Como en todo desafío, siempre se ignora algo del cuándo se podrá comenzar a escribir sobre nuestro tema. Lo que sí es seguro, retomando la premisa que me brindó Borges, es que día a día vale la pena continuar con el intento.

Finalizo acá, remarcando que tanto leer como escribir se encuentran atravesados por el deseo del sujeto y no pueden pensarse dejando de lado la subjetividad.

Lanzamiento de la novela Diez mil kilómetros de distancia

La Colección Ojo Lector, de Moglia ediciones, tiene el agrado de lanzar la nueva novela Diez mil kilómetros de distancia de Yamil Dora.

Una novela escrita en clave poética, como nos demuestra su texto de contratapa:

Tengo cinco años. Estoy yendo al jardín con mi abuela y la tía María. Voy en el medio. Una mano para cada una. Mi abuela trabaja en un juzgado y no sé qué se hace en un juzgado. Tengo ganas de llorar porque no quiero ir al jardín. Quiero ir a mi casa. Quedarme con mi abuela y la tía María. Quedarme jugando. Lo más lindo del jardín es tomar la leche. Lo más lindo de mi casa es jugar en el patio. Ahora tengo cuarenta y cuatro años y tengo ganas de llorar. Como estoy en un bar no lloro porque todos me van a mirar. Mi abuela no está. Tengo cinco años y no sé por qué no me trajo mi mamá. Por qué hay que ir al jardín.

Diez mil kilómetros de distancia

Diez mil kilómetros de distancia entrecruza la historia de dos amigos a través de sus recuerdos más íntimos: la infancia, la escuela, el barrio, los padres, los hermanos, los amores.

Dos años después de la entrañable novela autobiográfica Los Lindos, el poeta santafesino Yamil Dora nos mete de lleno en esta ficción al estilo de un diario íntimo. Con su agudo registro, que lo puso en un lugar de relevancia en la literatura argentina contemporánea, nos lleva a lo más feliz y lo más oscuro de la vida de estos dos amigos que —como todos— nacen, crecen, se enamoran y mueren.

Su autor Yamil Dora nació en Casilda, Provincia de Santa Fe. Actualmente reside en la Ciudad de Buenos Aires. Creador y coordinador de los ciclos “Historias de poetas argentinos” e “Historias de poetas santafesinos”. Sus poemas fueron publicados en distintas revistas literarias de México, Chile, Puerto Rico y Francia. Dirige la revista Liso Santa Fe. Ha publicado los siguientes títulos: el ángel solo (edición de autor, 2005); los barcos olvidados (Ciudad gótica, 2007); Poemas de Casilda para chicos de todas partes (Municipalidad de Casilda, 2007); Una plaza, un niño y un poeta (Plan Nacional de Lectura, 2009); Como playa que se puebla (Ciudad gótica, 2009); Un mar que existe (Ciudad Gótica, 2013); Un hombre encima del mar (del Dock, 2015); Los Lindos (Lamás Médula, 2017) y El olor de las hormigas (Palabrava, 2017).

Diez mil kilómetros de distancia se convierte en el título número quince publicado por la Colección Ojo Lector dirigida por Viviana Rosenzwit para Moglia ediciones. El libro contiene 120 páginas y su precio de venta al público es $ 360.- pesos argentinos. Lo pueden solicitar desde cualquier lugar del mundo a través de nuestro email: info@vivilibros.com o simplemente escribiendo un comentario al finalizar esta nota, que les responderemos a la brevedad.

Presentación del nuevo libro sobre las Hermanas Vera

Las Hermanas Vera cumplen 50 años con la música y, tanto ellas como sus seguidores, están de festejo! El próximo 3 de mayo a las 18:30 hs. se presentará un nuevo libro conmemorativo a su larga trayectoria de trabajo.

Las hermanas Vera, memoria y recuerdo fue escrito por Carlos Lezcano y Juan Pedro Zubieta, editado por Moglia ediciones de Corrientes Capital. Abarca un recorrido que parte desde sus inicios, la llegada a Buenos Aires, los nuevos sonidos, los nuevos escenarios, sus bodas de plata y el nuevo milenio. Además, repasa su biografía, discografía y obra autoral de cada una de ellas.

El libro cuenta con un emotivo prólogo escrito por Teresa Parodi, que se inicia con estas acertadas palabras:

“Se miran y el canto brota a dúo como si fuera un solo sonido integrado, perfectamente armónico, definitivamente compacto, sin fisuras.

Imposible imaginar la una sin la otra.

Las hermanas Vera tienen una huella marcada a fuego para siempre en la historia de la música correntina.

Ellas saben de qué se trata cuando cantan; conocen la raíz, el modo, el cuánto, el cómo el chamamé es lágrima y rezo, grito y ternura, baile y sapukay.”

Quedan todos invitados a la presentación del libro el próximo 3 de mayo a las 18:30 hs. en el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, sala Jorge Luis Borges, pabellón Frers, en el predio de la Rural de Buenos Aires.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Leer

A continuación les compartimos fragmentos de la primera columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ramón Alfredo Blanco y Ernestina Mo.

Para abrir el juego, los invito a reflexionar sobre el leer porque a diario todos leemos de manera automática, sin detenernos a pensar sobre qué es leer. De paso, veremos lo que nos aporta la mirada del psicoanálisis sobre el tema.

De entrada me atrevo a afirmarles que la lectura no es innata porque hace a la subjetividad. En esta línea, tenemos otro punto a investigar que tiene que ver con la enseñanza, ya que somos sujetos del lenguaje inmersos desde antes de nacer en la cultura. Ustedes creen que ¿alcanza con la educación para leer? Incluso a pesar de la masificación de la comunicación escrita a partir de internet y las redes sociales, no existe certeza de que los lectores lean y comprendan de forma cabal la información que circula en los diversos formatos digitales. Y es justamente allí donde reside la paradoja de la situación: más oferta / menos lectores. La impostura de la sociedad del espectáculo nos acecha.

Ramón Alfredo Blanco, Ernestina Mo y Viviana Rosenzwit en radio Zónica a punto de salir al aire con En tres vistas

– Entonces, ¿cómo se vincula leer con nosotros?

Leer nos remite de lleno a la subjetividad. Leer es propio del sujeto, ya que por ejemplo –si lo piensan- los animales no pueden realizar una operación de lectura. Pero cabe preguntarnos, ¿leemos todos igual? Aunque leamos el mismo texto, ¿leemos lo mismo? No. Seguramente, si lo meditan un poco encontrarán muchos escritores que abordan la misma temática de manera diferente.

Por ejemplo, tenemos el caso de dos grandes lectores: el psicoanalista Jacques Lacan y el filósofo Jacques Derridá. En muchos momentos de sus recorridos podemos entrever sus influencias o cierto diálogo subterráneo que los llevó a leer los mismos textos. Pero, ¿qué lee cada uno de ellos? ¡Algo distinto! Diríamos que le ponen distinto ojo a la lectura. Esta es una de las cuestiones más enriquecedoras y lejos de desanimarnos, nos convoca a abrir un debate riguroso.

Y es que la parte más importante de leer, no la encontramos precisamente en pasar la vista por algo escrito interpretando los signos (como explica una de las definiciones del diccionario). Leer es tener los ojos abiertos al mundo, tener la mirada ancha y no estrecha. En ese sentido, apuesto a la diversidad de lecturas que nos lleve a abrir la mirada.

Entiendo nuestra relación a la lectura con un ir más allá, y no quedarnos con los conocimientos envasados o escuchar todo suponiendo la verdad absoluta a quien habla desde ese lugar. El punto es que cada quien elige a sus referentes según los gustos e inclinaciones. Para cada uno de nosotros, hay escritores que pesan más que otros y eso es innegable. No hay por qué ocultarlo, es un rasgo más de la subjetividad de la lectura.

Lo que a mí me parece primordial, es que no dejemos de cuestionar, interrogar, reflexionar, investigar, abrir la mirada.

Esta misma posición es la que me lleva a decirles hoy que no hay una lectura verdadera ni absoluta, lo que sí hay son puntos de vista o el ojo de la lectura. Y como somos sujetos, cada lectura está atravesada por la subjetividad (por la historia de vida de ese lector, y remarcamos la importancia que tiene el entorno familiar y la influencia cultural en nuestra forma de leer). Está claro que si leer es un acto del sujeto, será un leer para cada uno de nosotros.

Como algunos saben dirijo una Colección de libros que reúne cuentos y novelas, y justamente siguiendo esta línea que les estoy contando es que la llamé Colección Ojo Lector.

– Pero entonces, cuando uno lee a su autor favorito ¿qué debería plantearse?

Sí retomando, leer a un autor favorito abre al interrogante:

¿Cómo es leer a un autor en particular? Leer un texto es leer a un autor, lo que significa en principio, intentar familiarizarnos con su búsqueda y sus propósitos. ¿Qué lo motivó a escribir? ¿Con quién se enfrenta y con quiénes se siente convocado? Cuáles son sus adhesiones y sus rechazos, a qué herencia responde y quiénes pretende ese autor que sean sus destinatarios, sus lectores? Un autor siempre está acompañado, habitado por otras voces y el lector debe ir desmenuzándolas, descubriéndolas al pasar las páginas de sus libros.

La clave está en que somos sujetos y no individuos ni máquinas parlanchinas. Enfatizo esta diferencia porque nos da la mirada desde el psicoanálisis que nos va a guiar en nuestros encuentros radiales entre psicoanálisis y literatura que nos proponemos en este ciclo.

El sujeto cuando lee realiza un acto creador implicándose en su lectura. Quien piense que esto puede automatizarse, hacerse de forma objetiva o sin implicancias deja de lado al sujeto.

Por eso, no es igual leer por nosotros mismos que te lea otra persona.

– Ah no? Podrías ampliar esto?

Escuchar leer a otro ya implica que ese lector pone su intencionalidad en juego, la cadencia de su voz nos lleva a escuchar esa lectura de determinada forma que no es ingenua.

Escuchar la voz que relata un texto es otra forma de leer a un autor, de entrar en el laberinto de su lenguaje, de su particularidad al decir, de su singular manera de escribir. En este punto, el nuevo formato de audiolibro que viene pisando fuerte por esta época me deja un sabor a incierto que no pasa por rechazar los nuevos formatos. Las tecnologías digitales, imponen nuevos modos de leer y desafían al lector a participar de forma diferente. Pero escuchar una historia contada por otro, escuchar esa voz narrándola ¿es lo mismo que la operación de lectura? Yo creo que no, con lo cual sería para debatir si los audiolibros son nuevas formas de libros o inventan una nueva categoría.

Mucho se habla de la vocación del escritor, del deseo que está en juego, pero cabría preguntarse: ¿existe la vocación del lector? Hoy los dejo con esta inquietud. Recuerden que leer es una de las formas de la felicidad, y siempre vale la pena apostar a ella.

Taller presencial El arte de leer, el arte de escribir

Una nueva propuesta a cargo de las psicólogas y psicoanalistas Viviana Rosenzwit y Liliana Fernández de Pozzi: Taller presencial El arte de leer, el arte de escribir.

Este Taller se propone fomentar el intercambio y la reflexión en correspondencia con lo que significa leer y escribir para el psicoanálisis. De esta manera, se busca auspiciar el cruce de nuevas miradas que favorezcan un más allá de la práctica profesional.

Viviana Rosenzwit y Liliana Fernández de Pozzi en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, mayo de 2018

El Taller comenzará el próximo miércoles 22 de mayo, de 11 a 13 hs. con una frecuencia quincenal. Consta de cuatro encuentros de dos horas de duración cada uno. El Taller Presencial comprende una primera hora de exposición por parte de las docentes y una segunda hora de intercambio entre los asistentes.

A fin de propiciar la animación a la lectura y escritura se propondrá la discusión de textos (lectura previa y en clases), debate y actividades que simulen el proceso de edición de textos.

Se entregará una guía de material bibliográfico que complementará y ampliará las temáticas desarrolladas. Asimismo se estimulará el contacto entre las coordinadoras y los asistentes para acompañar a los participantes en el proceso de elaboración de las propuestas de trabajo y evacuar otras dudas que pudieran surgir fuera del momento presencial del Taller.

Los objetivos generales planteados, son los siguientes:

*Conceptualizar los principales problemas que suponen leer y escribir desde los inicios y a lo largo de la profesión.

*Conocer otras investigaciones y contribuciones de las Ciencias del Lenguaje, de la Psicología, de la Literatura y de la Didáctica de la Lectura y la Escritura sobre la temática.

*Revisar el vínculo personal que poseen los asistentes con la lectura y la escritura.

*Estimular a los profesionales a que se incorporen activamente a la formación continúa por medio del Taller.

*Planificar, poner a prueba y evaluar situaciones y proyectos acordes a los desafíos propuestos en cada encuentro del Taller.

*Orientar a los profesionales sobre los distintos pasos del proceso de edición e incentivar el trabajo cooperativo entre pares.

Los encuentros desplegarán estos puntos principales:

CLASE 1: ¿Qué es Leer? Desde dónde leemos? Las suposiciones imaginarias. Subjetividad y yoidad. Sujeto e individuo. Esa torsión de lo que creemos haber leído. Los sonidos de la escritura. La música y la poesía. La lectura como práctica social o individual. La lectura creativa. Las nuevas formas de leer. Las redes sociales y lo virtual. Diferentes lenguajes y recursos. ¿Es posible saber leer? ¿Qué, cómo y para qué leemos? Entrenarnos en el arte de leer. Diversidad de propósitos y modalidades de lectura. Los distintos géneros literarios. La subjetividad de la lectura y la comprensión lectora. Textos y paratextos. La anticipación como generadora del deseo de leer. La problemática de la selección de los textos. Criterios para la elección. El intercambio de opinión entre lectores. Actividades de animación a la lectura.

CLASE 2: Escribir Leer y escribir, las dos caras de una misma moneda. La escritura: mensaje a descifrar. Escribir: ¿qué, cómo, para qué y para quién? Lo original y el autor. Nuevos lectores, ¿nuevas formas de leer? La escritura para uno o como práctica social. Las funciones de la escritura Psicoanálisis y literatura. La ficción en Freud, la poética en Lacan. Desde la lectura a la producción de textos. Escribir y corregir. El proceso de escritura desde pensar la idea hasta su edición. La musa inspiradora ¿verdad o mito? Actividad de proyección de un texto escrito.

CLASE 3: Escribir los distintos géneros Los proyectos de escritura, definir objetivos, abordar el mito de la hoja en blanco. Intención versus intuición. Escribir es siempre reescribir. ¿Qué tenemos para decir de nuevo? Escribir ficción o ensayos. La revisión de los textos y la corrección ortográfica. El negro literario. Actividad de escritura.

CLASE 4: Editar los textos. Proceso de edición, distintas propuestas editoriales, libro en papel, ebook, audiolibros, buscar el mejor formato para el proyecto, diseño de interior y tapa, a quiénes va dirigida la propuesta, lanzamiento y difusión. Actividad final de creación de un libro.

El Taller es arancelado, y los interesados pueden solicitar informes o realizar previamente su inscripción en el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XIV Morón, sito en la calle Bartolomé Mitre 656, Morón, Buenos Aires. Tel/Fax 4629-7975 / 4483-3895 / 3750-6093 Email: info@colpsi14.org.ar  / Lunes a Viernes de 10 a 16 hs. / Sábados 9 a 12 hs.

Firma de escritores en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

La tradicional firma de escritores en el espacio de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, es una experiencia gratificante tanto para el autor que toma contacto directo con sus lectores como para todos aquellos que atesoran llevarse el nuevo libro autografiado, intercambiar comentarios, consultas, anécdotas y hasta por qué no, tomarse alguna foto divertida en el stand para compartir en las redes sociales.

Para nosotros es un momento especial y los invitamos a agendarse con tiempo las fechas programadas para venir a visitarnos! En un nuevo año de vida de nuestro proyecto editorial, estamos felices de seguir creciendo y queremos compartirlo con ustedes. ¡Los esperamos!

Los escritores y editores de Moglia ediciones se acercan a la tradicional firma de libros

Los autores de la Colección Ojo Lector dirigida por Viviana Rosenzwit estarán firmando ejemplares de sus libros en la 45° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se desarrollará del 23 de abril al 13 de mayo de este año en el predio de la Rural de Buenos Aires.

Los esperamos en el Stand de Moglia Ediciones: 532 Pabellón Azul, que además este año se lucirá con un diseño renovado para aprovechar al máximo el espacio y disfrutar de las novedades editoriales con todos sus visitantes.

Cronograma de firmas, hasta este momento confirmadas:

Pablo Melicchio firmará ejemplares de su novela QuiniFreud, el día viernes 26 de abril de 18 a 20 hs.

Luciana Prodan firmará ejemplares de su libro de cuentos En sangre viva, el día sábado 27 de abril de 18 a 20 hs.

Luis Benítez firmará ejemplares de su libro de cuentos Las ciudades de la furia, el día domingo 28 de abril de 16 a 18 hs.

Irma Verolín firmará ejemplares de su novela La mujer invisible, el día miércoles 1º mayo de 16 a 18 hs.

Aníbal Leserre firmará ejemplares de su libro de cuentos 13 Historias desparejas y un desenlace… el día viernes 3 de mayo de 18 a 20 hs.

Mario Capasso firmará ejemplares de su libro de cuentos breves Una palabra trae la otra, el día miércoles 8 de mayo de 16 a 18 hs.

Patricia Severín firmará ejemplares de su novela La Tigra, el día domingo 12 de mayo de 17 a 19 hs.

Yamil Dora firmará ejemplares de su novela Diez mil kilómetros de distancia, los días martes 30 de abril de 18 a 20 hs. y viernes 10 de mayo de 18 a 20 hs.

Adolfo Colombres firmará ejemplares de su novela La marea de la sombra, el día domingo 5 de mayo de 18 a 20 hs.  

Por supuesto, otros autores de Moglia ediciones ¡se harán presente en Buenos Aires!

Ramón Alfredo Blanco firmará ejemplares de sus libros Encuentros –diálogos con escritores latinoamericanos- e Historias leídas en tu cuerpo, los días lunes 29 de abril de 18 a 20 hs. y y jueves 2 de mayo de 18:30 a 19:30 hs.

Marta de París firmará ejemplares del libro Marta de París, vida y obra comentada el día jueves 2 de mayo de 18:30 a 19:30 hs.

Gustavo Sanchez Mariño firmará ejemplares del libro Sonetos de Shakespeare el día viernes 3 de mayo de 20 a 22 hs.

Moni Munilla firmará ejemplares de su libro Cuentos con patas el día viernes 3 de mayo de 16 a 18 hs.