Festejamos el Día del Lector juntos en la web

Hoy se celebra el Día del Lector, en conmemoración al nacimiento del escritor argentino Jorge Luis Borges.

La Fundación El Libro y la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) regalarán más de 200 mil poemas de autores argentinos clásicos y contemporáneos en todo el país para festejarlo con los lectores.

Desde Viví Libros queremos invitar a todos los lectores a festejar juntos nuestro día de forma on-line, fiel a nuestro estilo.

La idea es que cada uno comparta en la web (puede ser aquí mismo al finalizar la nota, por las redes sociales, por Facebook o Twitter, por email o como quieran) alguna lectura que los haya marcado. Una poesía, algún párrafo de su novela preferida, aquella frase de Freud inigualable, aquella línea de humor que nos salva en la vida cotidiana, el recuerdo de su primer libro… en fin, lo primero que se les ocurra.

Nuestra propuesta es simple, sólo les bastará unos segundos para pensarlo y lanzarse a la fiesta! Compartamos nuestras lecturas, en este día tan especial para quienes disfrutamos de la compañía de un buen texto.

Nosotros les regalamos el comienzo sensible y bello del Poema de los dones por Jorge Luis Borges:

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden

las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.

Les deseamos ¡Feliz Día del Lector!! Que sigan disfrutando de más lecturas que dejen volar su imaginación y alimenten su formación.

3 Comentarios a Festejamos el Día del Lector juntos en la web

  1. Liliana dice:

    Feliz Día! una poesía que me gusta mucho es Táctica y estrategia de Benedetti

  2. Walter dice:

    Buitres
    Franz Kafka

    Erase un buitre que me picoteaba los pies. Ya había desgarrado los zapatos y las medias y ahora me picoteaba los pies. Siempre tiraba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego proseguía la obra.

    Pasó un señor, nos miró un rato y me preguntó por qué toleraba yo al buitre.

    -Estoy indefenso -le dije- vino y empezó a picotearme, yo lo quise espantar y hasta pensé torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy fuertes y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificar los pies: ahora están casi hechos pedazos.

    -No se deje atormentar -dijo el señor-, un tiro y el buitre se acabó.

    -¿Le parece? -pregunté- ¿quiere encargarse del asunto?

    -Encantado -dijo el señor- ; no tengo más que ir a casa a buscar el fusil, ¿Puede usted esperar media hora más?

    – No sé -le respondí, y por un instante me quedé rígido de dolor; después añadí -: por favor, pruebe de todos modos.

    -Bueno- dijo el señor- , voy a apurarme.

    El buitre había escuchado tranquilamente nuestro diálogo y había dejado errar la mirada entre el señor y yo. Ahora vi que había comprendido todo: voló un poco, retrocedió para lograr el ímpetu necesario y como un atleta que arroja la jabalina encajó el pico en mi boca, profundamente. Al caer de espaldas sentí como una liberación; que en mi sangre, que colmaba todas las profundidades y que inundaba todas las riberas, el buitre irreparablemente se ahogaba.

  3. Trudy Bendayan dice:

    Definitivamente me marco el Zaratustra de Nietzsche y el Fausto de Goethe. Disfruto muchisimo leyendo las obras del gran escritor argentino Manuel Mujica Lainez: por su Bomarzo fui ya dos veces a visitar el Sacro Bosco de Bomarzo en la provincia de Viterbo, Italia. Asimismo, su Laberinto e Unicornio fascinantes y, en este momento, me encuentro finalizando su obra inicial, Los Idolos.

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