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Psicoanálisis y literatura en la radio: Biblioterapia

A continuación les compartimos fragmentos de la columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Durante todo el año nos enfocamos, en nuestra Columna sobre literatura y psicoanálisis, en la implicancia del sujeto en el acto de leer. Ya queda claro que leer no tiene nada de ingenuo y que cada uno de nosotros lee de distinta forma, según su subjetividad. Cada lectura nos dejará su huella y seguramente, provocará algún cambio en nosotros aunque parezca imperceptible.

Por eso los invito a hablar de Biblioterapia, un término que se ha vuelto a poner de moda por estos días aunque data de principios del 1900. Algunos historiadores destacan la importancia que llegó a tener en las dos guerras mundiales con los soldados mutilados que regresaban para reinsertarse en una sociedad devastada. Y tuvo sus cimientos en USA, cuando a un médico y sus enfermeras se les ocurrió comenzar a recomendar lecturas en un intento por mejorar su convalecencia dado el estrés postraumático del campo de batalla.

Para decirlo bien sencillo, la Biblioterapia es una disciplina que vincula la lectura que cada uno realice de determinados libros y las distintas formas de escritura creativa como un recurso terapéutico.

Existen distintas expresiones artísticas que funcionan al servicio de lo terapéutico como la musicoterapia, las expresiones del cuerpo como la danza y el teatro o las expresiones plásticas como el dibujo y la pintura. Estas son las más comunes, sin embargo la Biblioterapia no es tan conocida y merece para nosotros un punto aparte.

El objetivo es abordar alguna problemática puntual que traiga el paciente a la consulta a través de la recomendación de un libro que cuente una historia donde esa persona logre identificarse y realizar un trabajo terapéutico posterior junto a su terapeuta. Se trata de enfocar los problemas y darles una orientación a través de lecturas recomendadas por profesionales. Este trabajo puede realizarse tanto en el marco individual como grupal.

Los libros son seleccionados en base al contenido de un programa de lectura planificado diseñado para facilitar la recuperación de los pacientes que sufren de enfermedades mentales o trastornos emocionales. Por eso, para estos casos no es cualquier lectura y debe estar orientado por un profesional dentro del marco terapéutico.

Además, no es lo mismo trabajar con niños, con adolescentes, adultos u adultos mayores. Con los chicos, funciona bien leer juntos un cuento y luego iniciar una conversación sobre lo que sienten y les convoca el relato o si es chiquito se le pueden sumar técnicas de dibujos y plastilina para que de esa manera expresen lo que los moviliza.

También es muy lindo el trabajo con adultos mayores en esa etapa de la vida donde se activan temores existenciales como la soledad, las dolencias físicas inevitables, la falta de movilidad, el temor a la muerte y vuelven con más fuerza aquellos recuerdos, quizás fragmentados, de vivencias imborrables. Leer en estos casos ayuda mucho a mantener ágil la mente, al aspecto cognitivo, la concentración y dejar volar la imaginación que a contrapunto con la vida diaria que se les plantea, los puede ayudar a vivir dignamente. Por medio de historias con humor, aventura y suspenso los lectores pueden tener acceso a realidades alternativas que les permiten distraerse de sus preocupaciones, sentirse acompañados y tender puentes de comunicación diversos con sus pares y con sus familiares. Esto es especialmente pertinente para pacientes de enfermedades crónicas, para quienes la falta de motivación y el estado anímico son cruciales.

Mucha gente cree que lo que debería leerse en un proceso de Biblioterapia son libros de autoayuda y sin embargo, no es así, es todo lo contrario. No pasa por buscar consejos de cómo ser feliz sino que aquella novela, poesía u cuento leído abra al paciente a otra dimensión que le permita tramitar sus conflictos en el camino de la cura. La literatura permite a los lectores identificarse no sólo con el protagonista o con el personaje más obvio, sino con otros de diferente género, edad, posición social o con situaciones de vida muy distintas que abren la mirada.

Tampoco es lo mismo que un Club de lectura o comentar libros con nuestros amigos, porque el marco terapéutico es lo que dará la diferencia. Si bien es cierto que hay muchos sitios culturales como bibliotecas, centros barriales para la tercera edad e incluso librerías y hasta hoteles de lujo que hoy en día ofrecen Biblioterapia hay que estar atentos a no mezclar los tantos. Se puede disfrutar de una linda actividad literaria, de un debate con otros y salir con una sonrisa y el alma renovada y está buenísimo eso! Todos compartimos que leer aumenta la sensación de bienestar, leer cambia la manera en que vemos el mundo, pero… no es lo mismo que el marco analítico con un profesional de la salud.

Entonces, a esta altura podemos preguntarnos ¿la Biblioterapia cura? Sola no, no alcanza. Si lo pensamos como una técnica dentro de un tratamiento psicológico puede colaborar a abrir puntas nuevas, trabajar, generar asociaciones que levanten síntomas y alivien el sufrimiento emocional.

Para quienes gusten oir el audio completo del bloque radial:

https://radiocut.fm/audiocut/radio-en-tres-vistas-biblioterapia/?t=32&fbclid=IwAR2jxu31riFrVfGpMjtz4LJyJ6033CRfCyFabLp48KRnmPIuWcXoSG9MsV4#.Xc17jttVqKM.facebook

El momento de la columna completa dura unos 14 minutos y les resultará ¡muy interesante!

Una nueva Colección de poesía: Santa Fe, Rosa de los Vientos

Por estos días, asistimos al lanzamiento de una nueva Colección de poesía de la editorial Palabrava: Colección Santa Fe, Rosa de los Vientos.

Y como siempre una iniciativa editorial es motivo de festejo, quisimos conversar con Patricia Severín directora de la editorial para que nos cuente más.

– Patricia, ¿cómo se les ocurrió lanzar una nueva Colección de poesía?

Hace algunos años con Alicia Barberos, se nos ocurrió armar una colección que se llamaría Santa Fe, Rosa de los Vientos, y en este año, 2019 la hemos concretado con alegría.

– Contanos, ¿por qué Santa Fe, Rosa de los Vientos?

Esta colección toma de Mateo Booz, cuentista al que consideramos fundacional de la narrativa de nuestra provincia, la idea de explorar el territorio y, a tal fin, hicimos nuestro propio mapa: Monte, Llanura, Ciudades, Ríos.

El símbolo marítimo de la Rosa de los Vientos, tiene marcados los rumbos en los que se divide la circunferencia del horizonte, y sirve para identificar los diferentes puntos cardinales. Estas distintas direcciones que puede tomar el viento, simboliza para nosotras esta navegación que hacemos por los rincones de nuestra querida Santa Fe, donde encontramos, siempre, increíbles escritores/as que, en algunos casos, no están posicionados aún en la literatura nacional.

Sus palabras nos harán descubrir las huellas del entorno, en este vasto territorio nuestro en donde el monte, la llanura, las ciudades y los ríos, expresan maneras diferentes de mirar el mundo.

El sentido que buscamos al proyectar estas publicaciones es contar nuestra provincia a través de cuentos, novelas y poesía, sumando un cruce de lenguajes con las fotografías que ilustrarán las tapas.

Pretendemos encontrar una pluralidad de voces e imágenes de artistas contemporáneos santafesinos, que reflejen las diferentes zonas y las pinten desde una mirada propia teniendo en cuenta las diferencias en cuanto a latitud cultural y geográfica, que varía de norte a sur, de este a oeste, a medida que nos desplazamos -como una rosa de los vientos-, por el mapa santafesino.

La voz y la mirada de los artistas que proponemos, reflejan con potencia la influencia del entorno en las tensiones de las tramas, en la aspereza o poesía del lenguaje, en el destino de algunos personajes. Y este logro se debe, en gran medida, a la influencia que reciben o han recibido del lugar en donde viven. Tal el concepto que tomamos del crítico Osvaldo Valli, de Literatura situada.

Novedad editorial: Dos luces de frente

– ¡Qué bien! Y la lanzaron con una hermosa novedad…

Sí, la primer entrega de esta colección es de un poeta emergente, Diego Planisich de la ciudad de Avellaneda (región monte). Su libro, Dos luces de frente, es muy recomendable. La segunda y tercera entrega vendrá muy pronto de la mano de otras regiones y otros poetas. Más adelante la Colección se extenderá a narrativa.

Los invitamos a ver el nuevo Catálogo 2019 de la editorial Palabrava, donde encontrarán hermosos títulos con muchas novedades en el siguiente link:

Por supuesto, todos los títulos de la editorial Palabrava pueden solicitarlos en Viví Libros, que les responderemos a la brevedad.

Lanzamiento de la novela La ruptura

La Colección Ojo Lector, de Moglia ediciones, tiene el agrado de lanzar su nueva novela: La ruptura de Omar Ramos.

Toda historia de amor se convierte en desamor cuando el sentimiento deja de ser correspondido. ¿Es preciso categorizarlo de otra manera: obsesión, enfermedad, paradoja de la vida? Por eso el protagonista de esta nueva novela de Omar Ramos, acude a una psicóloga conductista, quien intentará decirle qué hacer ante esa ruptura tan dolorosa. Y lo que sucede es que tras el desengaño, el narrador desanda los intensos caminos del duelo atravesando muchos, si no todos, los estados amorosos: el amor pasión, el amor ausente, el amor loco, el amor cortés, el amor desorientado; cada uno en su momento o varios al mismo tiempo. Los diálogos pasan del arte al erotismo y de los celos a la pasión, donde los personajes, por instantes confunden la ficción con la realidad. Vicisitudes que hacen de esta novela un relato ágil, entretenido, con una escritura comprometida y profunda, que se aparta de la melancolía mediante ironías que apelan al humor de los lectores pese a los malos momentos del destino.

Sobre su autor, Omar Ramos, podemos mencionar que nació en Buenos Aires, reside actualmente en la zona de Vicente López. Es abogado mediador y periodista, egresado de TEA, Taller, Escuela, Agencia. Literariamente, se ha formado en los talleres de narrativa de Jorge Clemente, Jorge Torres Zavaleta, Guillermo Sacomanno y Ariel Bermani. También realizó talleres de poesía en la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) con Atilio Castelpoggi y Kato Molinari.

Ha publicado en diversas antologías nacionales y extranjeras de narrativa y de poesía. Algunos de sus títulos son Migración del sueño (poemas), 1988; Lugares violentos (cuentos) Editorial Metáfora, 1998; El Cielo y el Infierno (cuentos) que recibió el Primer Premio de la Editorial Victoria Ocampo, 2002 y contó con un subsidio del Fondo Nacional de las Artes; Sangre en las botas (novela) Editorial Vergara, Ediciones B, 2005 que fue declarada de interés cultural por la Dirección de Bibliotecas de la Provincia de Buenos Aires; La Elegida: Historia de la Hija de Jesús y María Magdalena que fue Primera Finalista Editorial Planeta y editada en el año 2005, traducida al portugués y publicada en Brasil. El Ultimo Pecado (novela) Editorial Planeta, 2009, distribuida también en el Uruguay; Recordando a Julio (cuentos) Editorial Casa de Papel, 2013 y El dolor de la ausencia, (novela) editorial Baldíos en la lengua, 2019.

Dictó talleres de cuento, novela y periodismo en la Facultad de Derecho, Extensión Universitaria, de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Coordinó talleres literarios en forma privada grupales e individuales. Durante varios años se desempeñó como coordinador adjunto de la Comisión de Cultura del Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

Colaborador permanente del suplemento Radar Libros, del diario Página 12, y de los suplementos culturales de los diarios La Nación, La Prensa, Los Andes, de Mendoza; El Zonda, de San Juan, La Capital, de Rosario, La Voz del Interior, de Córdoba y La Capital, de Mar del Plata, entre otros medios gráficos y de distintos blogs nacionales y extranjeros.

Colaboró con poemas, cuentos y artículos culturales en la revista Proa, que fundara Jorge Luis Borges. También en las revistas Papiro, Uno Mismo, Sumario, Confluencia, La Maga y en la Revista del Colegio Público de Abogados.

Ha sido jurado de los certámenes de cuentos de la Fundación Victoria Ocampo, del Premio Municipal Adolfo Bioy Casares, de la ciudad de Las Flores, y de la Municipalidad de Vicente López. En la actualidad es secretario de la Fundación Victoria Ocampo.

La ruptura se convierte así en el título número dieciséis publicado por la Colección Ojo Lector dirigida por Viviana Rosenzwit para Moglia ediciones. Una novedad que seguramente impactará a sus lectores!

Los invitamos a su presentación, se referirán a la obra los escritores Gastón Fiorda, Héctor Álvarez Castillo y su autor. Coordinación: Viviana Rosenzwit, directora de la Colección Ojo Lector. La reunión es el próximo jueves 21 de noviembre a las 19 hs. en la Sociedad Argentina de Escritores SADE, sala del Primer Piso, sito en la calle Uruguay 1371, de la Ciudad de Buenos Aires.

El libro contiene 162 páginas y su precio de venta al público es $ 540.- pesos argentinos. Lo pueden solicitar desde cualquier lugar del mundo a través de nuestro email: info@vivilibros.com o simplemente escribiendo un comentario al finalizar esta nota, que les responderemos a la brevedad.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Responsabilidad / leer

A continuación les compartimos fragmentos de la quinta columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ramón Alfredo Blanco y Ernestina Mo.

A lo largo de los anteriores encuentros radiales, varias veces surgió de diferentes maneras la cuestión de la implicancia del sujeto en el acto de leer. Creo que ya todos saben que estamos hablando desde una perspectiva diferente del acto de leer, menos ingenua quizás, en el entrecruzamiento literatura y psicoanálisis.

El lector es un producto de la lectura, por esto mismo volvemos a enfatizar que todos leemos distinto porque cada ser humano es diferente y cuenta con su propia historia que lo marca. Como ya notamos, las marcas del lector se producen cada vez que leemos como producto de dicha operación y nunca podrían ser pre-existentes. Nunca el ojo lector se posiciona igual para todos, no hay universales ni generalidades en esto. Hay sí, una apropiación del texto por parte de quien es su lector.

Viviana Rosenzwit junto a Ernestina Mo y Ramón Alfredo Blanco

Algunos ejemplos muy simples: no a todos les gusta leer a Borges, hay quienes lo disfrutan, toman como un desafío cada cita suya y hay quienes no lo soportan, no logran seguir su hilo, les molesta tener que ir a rastrear alguna de sus referencias… O en cuanto a géneros, no todos nos enganchamos con las historias de amor por ejemplo, estas sagas de tomos y tomos eternos que están tan de moda…

En este sentido, me quedé pensando en la responsabilidad de la lectura y cuál sería la relación entre el compromiso y el leer. Cómo es la posición del sujeto frente a la lectura?

Existen distas formas de leer, no es lo mismo leer un manual de instrucciones que ficción o un cuento, no? Esto está claro para todos y dicho así parece una obviedad. También por esto, hay una línea que critica fuertemente el sistema de comprensión de textos tan usado a nivel escolar. El tener que comprender ideas sobre un texto como si esas ideas fueran únicas, y quizás algún chico entendió otra cosa, no? Es el típico ejercicio que les dan a los chicos, incluso a mis hijos se lo dieron en el colegio hace años, sobre qué entienden por el cuento de Cortázar “Casa tomada”. No quiero que se malentienda, no digo que esté mal la educación pero sí, que a veces, se pierde de vista lo subjetivo, que cada niño puede sacar sus propias conclusiones como lectores. No todos tienen que contestar lo mismo porque si no se ajusta la respuesta a lo esperado por la maestra está mal, el alumno no sabe.

Acá podríamos abrir un paréntesis a la cuestión de la verdad versus lo verosímil. Un tema muy interesante que si quieren podemos retomar otro día, y hace a diferentes campos como la ficción, las ciencias, la filosofía, la educación, etc…

Las diferencias entre el saber y la verdad son muchas y creo que da para varios intercambios. A mí me gustaría acotar en esta oportunidad, a la línea que venimos sosteniendo en cuanto al leer.

Se me ocurrió contarles un ejemplo que me pasó hace un tiempo. Como ustedes saben, entre otras cosas, realizo correcciones y supervisión de textos. Estaba trabajando en un libro que se titula: Ensayos sobre la dialéctica Estudios sobre la dialéctica en Hegel y Marx, cuyo autor es Eduardo Vásquez. Un filósofo de años, muy reconocido que además recibió el premio anual a la investigación en el área de Humanidades por este libro. Cuando estaba trabajando en el texto, me doy cuenta que critica duramente a Alexandre Kojeve (filósofo, político). En una parte muestra bien su posición, y dice: “La interpretación que ha hecho Kojeve de la Fenomenología ya se ha hecho clásica. Se la toma por definitiva y se la repite bajo diferentes formas. No compartimos esa interpretación y queremos profundizar en las críticas que le hemos hecho anteriormente.” No viene al caso que les cuente sus fundamentos, pero a mí en lo personal, me llamó la atención porque desde el psicoanálisis y una lectura de Jacques Lacan, resulta casi evidente el lugar que éste le dio a Kojeve y la importancia de su vínculo. Cuando ocurren estas diferencias tan marcadas en cuanto a las lecturas, uno suele pensar de inmediato: este tipo no sabe nada y la presencia de la relación saber / verdad se pone en el tapete. Nos preguntamos: ¿Quién tiene razón? ¿Quién sabe más? ¿Quién de los dos tiene la verdad? Son cuestiones que pierden valor definitorio cuando uno logra otra posición ante el leer. Lo que no hay que dejar de hacer creo, es justamente leer los textos, leer a los autores, buscar las coordenadas, no quedarnos con un discurso aplastante que nos lleva al prejuicio de antemano.

Ahora bien, retomando, la cosa se complica aún más si les digo que no solo el lector lee desde una posición, desde cierta situación en la que ya está instalado, sino que el que escribe también está ubicado en un cierto horizonte. Algunas veces ese horizonte es explicitado por el autor, otras veces no. Pero uno nunca puede abarcar ese horizonte en toda su extensión.

Se lee el texto “explícito”, lo que tenemos impreso frente a nuestros ojos pero al mismo tiempo se va construyendo en sus márgenes un texto “implícito”, nuestra propia interpretación de aquello que se va formando avanzando en el texto.

Esta lectura no sólo exige del lector una acción profunda y al detalle sino que además, valiente. Si por ejemplo uno está frente a un texto de un autor que respeta mucho, a veces hacer una lectura crítica se vuelve un desafío, porque implica adentrarse a pescar los puntos de vacilación, o de detención en el desarrollo de una idea.

Como les digo desde la primera columna, el leer no tiene nada de ingenuo, y hoy quería remarcarles la responsabilidad y el compromiso que exige también el acto de leer.

Bocadito de luna por Susana Persello

Bocadito de luna es una nouvelle que reúne nueve capítulos en los que se cuenta la aventura (¿fantástica?) de Tato, quien a partir de una situación de angustia, sentado a la orilla del río, ve a la luna reflejada en él. Primero la ve perfecta pero luego con el movimiento del agua se deshace en trocitos, toma uno y se lo lleva a la boca…, ahí empieza la travesía, un viaje a la luna con vivencias sorprendentes y finalmente, el regreso.

Cada capítulo tiene un título ligado a los sentidos del gusto y el olfato. Este libro es muy recomendado para las escuelas y aconsejado para niños a partir de 10 años. Los criterios respecto de la edad son flexibles, como se sabe, ya que la autora realizó una experiencia en un jardín de infantes leyéndole a los chicos el primer capítulo (con técnicas de narración oral) y les encantó. Demás está decir que luego de la lectura, hicieron trabajitos con la luna, el cielo, las estrellas, el sapo, el río y se los veía muy entusiasmados.

Su índice completo:   

1. Bocadito de Luna

2. Sorprendente relleno

3. El sabor del saber

4. Mareas saladas

5. Palabras servidas

6. Secretos deliciosos

7. Dulce rayo de plata

8. Tierra de menta y eucaliptus

9. Medialunas para el desayuno

Además, la edición cuenta con un prólogo escrito por Elda Sotti de González, que termina sus palabras de esta manera:

Bocadito de Luna abre caminos que alientan el pensamiento creativo. A partir del juego delicioso que la autora propone, el lector, impulsado por las invisibles alas de la imaginación, tendrá la oportunidad de iniciar un vuelo placentero. Un vuelo que le permitirá apropiarse del texto, disfrutar y descubrir nuevas significaciones. Una experiencia que, sin duda, estareá enlazada con el poder maravilloso de las palabras.

Sobre su autora podemos agregar que Susana Persello nació en Santa Fe, Argentina y reside desde muy niña en la localidad de Recreo. Es profesora de Lengua y Literatura egresada de la Universidad Nacional del Litoral y ha ejercido la docencia en varias instituciones educativas de nivel medio, terciario y profesorado. Cumplió la mayor parte de su carrera en el colegio Nuestra Señora del Huerto de la Ciudad de Santa Fe, donde también ocupó el cargo de Directora de Estudios. Es miembro de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Filial Santa Fe, y de la Asociación Santafesina de escritores (ASDE), participa en actividades de promoción de la lectura -ferias, talleres, tertulias literarias-.

Bocadito de luna contiene 50 páginas y su precio de venta al público del libro es $ 250.- pesos argentinos y se puede solicitar desde cualquier lugar del mundo a través nuestro: info@vivilibros.com

o simplemente escribiendo un comentario al finalizar esta nota, que les responderemos a la brevedad.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Leer / imágenes / sonidos

A continuación les compartimos fragmentos de la cuarta columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ramón Alfredo Blanco y Ernestina Mo.

A través de nuestros encuentros radiales de literatura y psicoanálisis descubrimos que hay diferentes formas y planos de leer, así que el leer ya no es un mero mecanismo generalizado para nosotros. Enfatizamos aquí que leer lleva el sello particular de cada uno.

Viviana Rosenzwit junto a Ernestina Mo, a punto de iniciar su programa

Esta noche surgen nuevas preguntas para alimentar nuestro debate:

¿Será más liviana la forma de leer en nuestros días? Peligra el hábito de la lectura ante la fuerza de la imagen? o es la modernidad que nos lleva a este tiempo de lo inmediato y fugaz? Motivo por el cual el audiolibro tiene su auge actualmente, mucho prefieren que les lean y escuchar la cadencia de la voz de un locutor que su propia voz.

Para jugar un poco con estos temas de las lecturas e imágenes, Diego Recalde, autor de una novela que se titula Revista, que fue editada por Planeta en el 2014,  toma estas cuestiones de las lecturas de las revistas repletas de imágenes al paso de diseñar una novela con ellas y esto me pareció sumamente novedoso. La narración se desarrolla como un magazine, es decir, la historia avanza tomando prestadas las formas del periodismo amarillo para presentar una obra única, repleta de titulares escandalosos, textos cortos y muchas fotografías bien farandurelas.

A partir esta novela que se llama irónicamente Revista, uno podría poner sobre el tapete la fuerza de lo visual, lo imaginario. Una escritura que está hecha de retazos, citas, fotos, imágenes, guiños al lector, alusiones, referencias. Entre esa escritura y nuestra lectura, en ese tejido y destejido, la vida y el mundo despliegan significados a ser descifrados.

Entonces leemos textos pero también se lee un rostro, una imagen, el cielo, las estrellas, signos, indicios, hechos políticos, históricos, el destino, el humo hasta la borra del café y las manos! Se leen los cuerpos, sus gestos, sus posturas y entre ellas subyace una historia, una narración.

Otro ejemplo, ahora ligado a la fuerza de la voz: ¿probaron leer canciones? Cuando son muy populares, ¿logramos leerlas sin que nos suene su música de fondo? Los invito a hacer el ejercicio de leer la letra de un tema muy famoso y comprobar si no se les va “sin querer” el tono de la melodía… e incluso si no les llega casi de inmediato algún recuerdo de otra época que de alguna manera estuviera asociado a esa canción.

O vamos otro punto, tal vez algunos de ustedes hayan escuchado la expresión “leer cine”, incluso hay una revista que la lleva como nombre y muchos cursos de análisis de películas la utilizan en su promoción. Pero, en ese caso es una mención engañosa porque no incentivan a la lectura de guiones de cine sino a lo que pudiera estar más ligado con la acepción: interpretar. ¿Qué similitudes y diferencias se presenta entre ver una película y leer, entre lo visto y lo oído, entre el sonido y las palabras impresas? Acaso, ¿nos ubicamos igual como espectadores que como lectores? El texto en el cine es habla, transcurre arropada sobre los sonidos ambientes y logra que parezca verdad aunque sea ficción.

Quizás estén pensando que me fui por las ramas, ¡qué tendrá que ver la fuerza de la imagen o los sonidos con las distintas formas de leer…! Y es que leer está íntimamente ligado al interpretar, al cifrado no sólo de las letras sino también a las imágenes y sonidos. A veces, el hecho de hablar la misma lengua con otros nos produce la ilusión de compartir el punto de vista y sin embargo, la vida cotidiana a cada paso nos muestra que no, que leemos diferente.

Cuento hasta diez por Susana Persello

¡Cuento hasta diez! es una antología que reúne diez cuentos preferidos por los niños que han participado en los talleres de lectura de su autora Susana Persello.

El libro comienza a la manera de un juego, con una linda invitación a leer y divertirnos juntos:

Uno, dos, tres… ¡Cuento hasta diez!

¡Hola! Somos diez. Diez cuentos que nos juntamos para jugar el viejo juego de las escondidas. Sos el jugador número once y el más importante.

Nosotros estamos escondidos y vos abrís los ojos, nos buscás en el libro, a medida que das vueltas las hojas nos vas encontrando, nos leés y das la voz que nos libera. Esperamos que juegues hasta el final. Somos todos diferentes y te hablamos de distintas cosas, pero siempre te tenemos presente y sabemos que en algunos momentos o situaciones, nos vemos cara a cara, mientras el juego sigue hasta la última página, cuando el libro se cierre y pueda comenzar otro jugador.

¿Empezamos? En búsqueda del primero… ¡Ya!

¡Cuento hasta diez! es recomendado para niños a partir de los seis años, y también para los grandes que quieran volver a jugar y reencontrarse con su niñez. Pero es importante resaltar que el libro se convierte es una herramienta muy interesante para la animación a la lectura que bien podría ayudar a la labor educativa en sala o para actividades recreativas de educación para el tiempo libre.

Sobre su autora podemos agregar que Susana Persello nació en Santa Fe, Argentina y reside desde muy niña en la localidad de Recreo. Es profesora de Lengua y Literatura egresada de la Universidad Nacional del Litoral y ha ejercido la docencia en varias instituciones educativas de nivel medio, terciario y profesorado. Cumplió la mayor parte de su carrera en el colegio Nuestra Señora del Huerto de la Ciudad de Santa Fe, donde también ocupó el cargo de Directora de Estudios. Es miembro de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Filial Santa Fe, y de la Asociación Santafesina de escritores (ASDE), participa en actividades de promoción de la lectura -ferias, talleres, tertulias literarias-.

¡Cuento hasta diez! contiene 60 páginas y su precio de venta al público del libro es $ 200.- pesos argentinos y se puede solicitar desde cualquier lugar del mundo a través nuestro: info@vivilibros.com

o simplemente escribiendo un comentario al finalizar esta nota, que les responderemos a la brevedad.

Ganadores Concurso Aniversario Microrrelatos ¡Ya somos grandes!

¡Llegó el día de anunciar a los ganadores! Queremos agradecer a todos los que se sumaron a nuestra propuesta de este año: Microrrelatos ¡Ya somos grandes!

Nos alegra mucho la repercusión obtenida con relatos que llegaron desde distintas partes del mundo y los mensajitos que nos mandaron con tanto afecto. ¡Gracias por las ganas y la alegría que nos han sabido transmitir a través de sus palabras! Es un placer darnos este recreo para escribir, leer y divertirnos juntos.

Queremos aclarar que recibimos varios que no se ajustaron a la propuesta que en esta ocasión se centraba en los 18 años y la mayoría de edad, o esos recuerdos del pasaje de la infancia a la adultez. Por supuesto lo hablamos con cada uno de los escritores, pero nobleza obliga nos pareció pertinente comentarlo aquí también.

Los invitamos a leer todas las participaciones en la página web, son dos tandas de escritos.

Como suele pasar nos resultó difícil seleccionar a los finalistas ganadores, disfrutamos descubriendo el estilo de cada uno y la variedad de propuestas. 

Finalistas ganadores (por orden alfabético):

M.H. (iniciales a modo de seudónimo) de Lima, Perú

Próspero Mineo (seudónimo) de Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Miguel Salas de Madrid, España

¡Nuestras felicitaciones y aplausos!!

Para los que gusten releer los microrrelatos ganadores, les recordamos que se encuentran publicados en los compilados que subimos durante estos días y pueden ver haciendo click en los siguientes links:

Microrrelatos ¡Ya somos grandes! Primera parte

Microrrelatos ¡Ya somos grandes! Segunda parte

Ahora… a seguir trabajando por muchos años más!!

Los días de Sol de Susana Persello

Los días de Sol es una novela basada en la vida de Som Chanh Souvannaltath, su esposo Phengta Ingthavong, y sus hijos Makoto, Néstor y Nicolás. Relata la historia de vida de Sol, una mujer laosiana, que llega como refugiada a fines de los años ’70, a la provincia de Santa Fe, en Argentina.

El vínculo entre la autora y la protagonista queda plasmado en las siguientes palabras: «Me cuesta el español, sobre todo cuando estoy triste y deprimida, pero vos me entendés igual, lo hiciste desde aquel primer día que nos hablamos por señas. Hace tantos años que vengo a contarte mi historia y siempre me parece que me queda algo. Te voy a hablar como pueda, quizás algunas palabras me salgan mezcladas con laosiano o francés, pero necesito que me escuches (…) Seguí haciendo las cosas, yo te puedo ayudar y te sigo por donde vayas, así no perdés tiempo. Por suerte hoy no trabajás. ¿Sabés una cosa?, hay días que vengo y no encuentro a nadie, pero igual me siento en un sillón del jardín y hablo y hablo. Eso no quiere decir que sea lo mismo si estás o no, pero cuando se me amontona todo en la cabeza y en el corazón, necesito sacarlo de alguna manera».

Tapa de la última edición de la novela Los días de Sol

Los días de Sol fue editada por la Universidad Nacional del Litoral y contiene 110 páginas donde encontrarán una historia tan intensa que mereció ser llevaba al cine. Esta novela inspiró el documental Mekong Paraná, los últimos laosianos de Ignacio Luccisano, director santafesino radicado en Buenos Aires. Seleccionado para el BAFICI 2018, exhibido en festivales nacionales e internacionales con muy buena crítica. Se espera su estreno en el cine Gaumont el próximo 29 de agosto en el Espacio INCAA Sala Gaumont, sobre la Av. Rivadavia 1635, frente al Congreso en la Ciudad de Buenos Aires.

Sobre su autora podemos agregar que Susana Persello nació en Santa Fe, Argentina y reside desde muy niña en la localidad de Recreo. Es profesora de Lengua y Literatura egresada de la Universidad Nacional del Litoral y ha ejercido la docencia en varias instituciones educativas de nivel medio, terciario y profesorado. Cumplió la mayor parte de su carrera en el colegio Nuestra Señora del Huerto de la Ciudad de Santa Fe, donde también ocupó el cargo de Directora de Estudios. Es miembro de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Filial Santa Fe, y de la Asociación Santafesina de escritores (ASDE), participa en actividades de promoción de la lectura -ferias, talleres, tertulias literarias-.

El precio de venta al público del libro es $ 350.- pesos argentinos y se puede solicitar desde cualquier lugar del mundo a través nuestro: info@vivilibros.com

o simplemente escribiendo un comentario al finalizar esta nota, que les responderemos a la brevedad.

Microrrelatos ¡Ya somos grandes! Segunda parte

Compartimos la segunda tanda de Microrrelatos bajo la consigna ¡Ya somos grandes! que llegaron a la Convocatoria Aniversario de Viví Libros 2019!

Si quieren consultar las bases del concurso, vean este link:

Sueños

Desde muy chiquito, como todo niño soñaba, por las noches, en siestas de aguaceros, arrullado por el golpeteo sobre el techo de paja y cartón, embriagado por el olor a tierra mojada y además porque refrescaba como para taparse con una sábana, que más podría hacer… salir a jugar? la abuela dormía y no se podía hacer ruido, seguramente cuando escampe alguien irá hasta lo de don Rómulo a comprar harina y habrá torta frita con mate cocido o con te de naranja.

No se en que momento empecé a soñar despierto, tal vez cuando estaba solo y aburrido o cuando me alejaba del resto porque prefería el silencio, el ruido interfiere y no entendía o no le encontraba la diversión a lo que estaban haciendo, o tal vez simplemente no tenía o no me daban lugar en sus juegos.

Y descubrí que está bueno soñar despierto porque en esa forma podes elegir los finales a la medida, a tu gusto o necesidad, podés rebobinar, retomar desde donde lo dejaste, podés mejorarlo, adornarlo, adobarlo, estirarlo y resoñarlo cuantas veces quieras.

El “problema” es que está buenísimo y quién quiere volver a la realidad? La realidad…es como un viento que viene desde lejos, un eco rebotando en el oído, inentendible al principio, apenas audible… “él vive en la luna” 

Tampoco sé cuándo, ya mas cerca en el tiempo, me puse tan “canchero” con los sueños de “verdad” que podía despertarme a mi antojo cuando algo no me “cerraba” entonces me decía: naa esto no funciona así, estoy soñando y me despertaba, entonces tal vez desilusionado y sin proponérmelo simplemente un día dejé de soñar.

Lo que ni en mis mejores sueños se me ocurrió jamás es imaginar que un día estaría haciéndome un tiempito para mí, para hacer cosas que me dan placer, para adquirir conocimientos, un volver a la escuela y tener compañeros de clase, y no hablo solamente de la música que si bien ni remotamente lo esperaba se me hizo mas natural, hablo del grupo más numeroso, de los sábados tempranito, ser el primero en llegar, acomodar las mesas, los bancos y a esperar…te je!

No sé lo que pasó, sucedió de repente, o no tanto, más bien de a poquito alguien distinto me conmovió, me dio vueltas la cabeza, la vi a ella y nadie más a pesar de la multitud, como dice Sabina, “la vida se lució poniendo ante mí un caramelo” y quise disfrutarlo, vivirlo, intenté ir un poquito más allá, experimentar, me animé a decile sin pensar en las consecuencias, mis sentidos revivieron y de tanto estar vivo un día volví a soñar…

Sonreías y me dabas un beso tibio, pleno, corto, sincero, sentí que no era un beso de primera vez, no estaba descubriendo sabores ni olores nuevos, la adrenalina no me explotaba el corazón, estaba tranquilo, pensé “ya nos besamos antes” pero cuando? Si yo…pero ella no…Dónde estamos? Te sacaste la campera pasando tu mano por detrás para estirar desde el puño y que no quede dado vuelta cuando lo colgabas en el respaldo…ah entonces ya se!

Y no me desperté a pesar de las muchas preguntas que flotaban en mi cabeza, cosas que no me cerraban, enigmas sin resolver.

Lo que siguió fue de bordes fuertes, ajustado, profundo, infinito, eterno…letal.

Cuando llegó la calma simplemente me fui despertando a medida que te desvanecías dejando tu lugar a las luces que, desde la placita atravesaban las cortinas del ventanal. Quierovolveramirarelcielo…🎵��

Tony

Berazategui, Buenos Aires, Argentina

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Grande de golpe

Que en la vida uno nunca sabe lo que puede pasar es cierto, pero convengamos que hay situaciones que dejan huella y te hacen crecer de golpe.

Como les pasó a ellos mientras tomaban un café en La Subasta, el bar de moda en el barrio de Flores, una noche de otoño. Ella estaba radiante de felicidad con sus 15 años recién cumplidos y él no disimulaba el brillo de sus ojos al mirarla. Entre risas y charla pasaban el rato cuando ingresaron dos hombres de traje al lugar.

El clima festivo se transformó en un silencio sepulcral. Se identificaron como agentes de la brigada antinarcóticos y pasaron mesa por mesa solicitando documentos e interrogando a cada uno de los asistentes. Pero, ¿quién podría creerles? cuando corrían los años de la dictadura militar en Argentina.

La parejita igual se sentía tranquila, total ellos solo estaban bebiendo un café con crema. Miraban a su alrededor y la mayoría de la gente tomaba sidra acompañada de maní con cáscara porque eso era lo característico de la casona, o se pedían unas cervezas tiradas con picada de fiambres mientras sonaba la música.

El famoso: “Me va a tener que acompañar” dirigido a ella, sonó fuerte. Su cara de asombro y angustia no tardó en instalarse para quedarse así todo el resto de la noche.

“Pero, por qué si solamente estamos tomando un café”, les replicó ella muy segura y él, en uno de esos actos de valentía que propicia el amor, exclamó al instante: “¡No!, si la llevan a ella, yo también voy!”

Por supuesto fue un banquete para aquellos hombres, o quizás debiéramos llamarlos bestias: “¿Querés venir…? Claro pibe, vos vas en aquel patrullero y ella con nosotros”.

Nadie más del bar atinó a decir una sola palabra.

Aquella noche de otoño, ellos crecieron de golpe.

Miguel Salas

Madrid, España

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Las chicas al baile

En épocas pasadas, durante mi niñez, recuerdo observar detenidamente a mis tías, cuando se arreglaban para ir “al baile”, como se lo llamaba en aquel entonces.

Mis tías y yo vivíamos en una zona rural, lo que conlleva estar alejadas del pueblo. Y, por lo tanto, no siempre tenían acceso a comprar los productos cosméticos, maquillajes pues.

Pero lo que sí tenían era un brillante ingenio.

Es así como al llegar la tardecita ya empezaban a alistarse las chicas. Y en aquella época a diferencia de la actual, la movida comenzaba temprano. Para las diez a más tardar.

Se iniciaba entonces la preparación.

Primeramente al no tener base de maquillaje, la reemplazaban por…talco. Sí sí, así mismo, por talco. Lucían más blancas que de costumbre, pero con una piel súper lisa. Seguidamente resaltaban sus ojos con lápiz negro. Esos ojos tenían que verse grandes y bien marcados. Y por último y el toque final, para terminar de lucir una mirada más que seductora, marcaban sus finas cejas con un corcho quemado (aunque no lo crean) que completaba su look total, con una mirada que nadie podría resistir en aquellas alegres noches.

Y así, bajo mi atenta mirada, las chicas ya estaban listas para…El baile. Haciendo honor a la conocida frase: la belleza cuesta.

Guadalupe Robledo

General San Martín, Chaco, Argentina

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Nunca llegué a preguntarle. Él era tan alto. Más alto. Muy alto. Y yo no llegaba a llamar su atención. Él andaba siempre ocupado. Muy ocupado. Tan ocupado. Y yo no quería preocupar su ocupación. Al fin de cuentas cuán importante podía ser mi pregunta. Esa pregunta ya no la recuerdo. Solo tengo aun la sensación de ganas de preguntarle. Pero como se le pregunta a los que ya no están. Nunca fui muy creyente. Ni esotérico. Una pena porque ese creer ayuda. Como supongo que lo ayudaba a él. El supongo que creía en su ceño fruncido de maletín de cuero en mano. De hojas cuadriculadas, de planos y carpetas. Una corbata, por ejemplo, ayuda al rito. Y uno ejerciendo el rito se transforma en una persona ocupada. Pero cuando sos Little boy la corbata no es de verdad, te dan una armadita con ese elástico oculto bajo el cuello. Y sos como un actor disfrazado, haciendo de grande, haciéndote el grande fumando cigarrillos de escarbadientes pero sin la fe necesaria para creer en tu papel. Ahora ya es tarde. De vos solo queda este recuerdo que tengo mientras veo el semáforo que cambia a verde y comienzan a tocar bocina, impacientes.

Próspero Mineo

Ciudad de Buenos Aires, Argentina