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Psicoanálisis y literatura en la radio: Una mujer en pedazos

A continuación les compartimos fragmentos de una nueva columna a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

En Una mujer en pedazos, su primera novela publicada Giselle Rumeau convierte en literatura una experiencia personal con un tono íntimo, desprejuiciado, irónico y a la vez, brutalmente honesto. 

No olvidemos que si bien la historia tiene un basamento verídico, sobre un episodio de su vida, lo que se llamaría habitualmente una utoficción, la novela no deja de ser eso: una ficción gracias a los artilugios de la autora.

Se abren varios interrogantes:

¿Qué pasa cuándo una mujer exitosa, fuerte, independiente y sensual recibe malas noticias del médico? ¿Cómo cambia su relación con su familia, sus amigas, sus amantes, sus colegas, sus ex frente a un diagnóstico de cáncer de mama? ¿Qué lucha es más difícil: la que se libra contra la enfermedad o contra el discurso de los otros, incluso los mejores intencionados?

En el peor momento de su vida, sola pero enamorada de un hombre que no le es correspondido, a Giselle le diagnostican un cáncer de mama. Tras el shock inicial, la narradora de esta historia descubre que no sólo deberá lidiar con la enfermedad y su feroz tratamiento sino con el pánico y el discurso de los demás. Escuchará que se enfermó porque es alta y tetona, porque no supo manejar su vida o porque se alimentó mal. Sus amigas se espantarán con la noticia, su familia la cuidará como a una niña y los hombres se sentirán atraídos por su peluca, que le hará vivir situaciones desopilantes en medio del dolor.

Pero también está la voz de Clara, su hermana menor, obsesionada por las señales y la búsqueda de sentido, que dará cuenta de la angustia familiar; la de su amiga Nadia, que se enojará con ella como si hubiera contraído cáncer a propósito; y la de Valeria, que tras una pelea entre ellas de un año vuelve desesperada y culposa a recuperar su amistad cuando se entera.

En medio de ese torbellino de intensidades que van y vienen, aparecerá Martín, un compañero de trabajo que le devolverá a la protagonista las ganas de enamorarse.

Una mujer en pedazos habla de cómo se reformulan los vínculos afectivos a partir de un diagnóstico de cáncer y de la transformación que sufre la narradora al atravesar la experiencia y superar la enfermedad, sin el ‘clisé’ que proponen los libros de autoayuda. Es una novela que deja expuesto el estigma de la incurabilidad que aún tiene el cáncer y la culpabilización del enfermo sobre el mal. Pero esencialmente es un relato femenino, que pasa del dolor al humor sin pausa.

Que la angustia real que puede provocar un cáncer de mama en una mujer, pueda escribirse y encontrar una forma de sublimación tocando al Otro en el punto mismo de la falta que hace a la desesperación del sujeto, delimitando ese vacío infinito a través de la escritura de una novela me parece una salida brillante. En la sublimación pueden equivalerse el deseo y la letra. Escribir / escribirse viene a ubicar a la palabra como un modo de tramitación de un lenguaje del cuerpo. La palabra se apoya totalmente en la vertiente donde ella se engancha al otro… Si la palabra funciona entonces como mediación, lo hace por no estar acabada como revelación. Freud habla de la sublimación como de un cambio pero no de objeto, sino de meta y sólo de esa manera podría haber llegado su autora Giselle Rumeau a Una mujer en pedazos.

Los invitamos a escuchar la grabación de la columna completa aquí:

https://radiocut.fm/audiocut/columna-psicoanalisis-y-literatura-por-viviana-rosenzwit/

El bloque de la columna completa dura unos 12 minutos y les resultará muy interesante ampliar con los comentarios sobre cómo abordamos la enfermedad y la escritura.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Cómo leemos

A continuación les compartimos fragmentos de una nueva columna a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Hoy vamos a hablar de la Encuesta Nacional de Lectura en Argentina “Cómo leemos”, basada en la respuesta de 7.186 personas de todo el país y todas las edades. Fue un trabajo impulsado por Daniel Benchimol, Director Proyecto451.

La encuesta la llevó adelante un equipo de sociólogos con experiencia en estudios de mercado y conocimientos de la industria editorial. Estuvo compuesta por 50 preguntas y demandó en promedio 15 minutos a cada persona responderla. Los ejes estuvieron puestos en la forma de acceso y lectura de libros tanto en formato físico como digital.

Las principales conclusiones:

– En Argentina predomina un lector que lee en ambos formatos papel y digital. Un 62% de los encuestados contestó que lee a lo largo de un año por igual libros en papel y digitales en diferentes momentos y para diferentes tipos de contenidos. Al menos un 88% de los encuestados lee un libro al año y segundo un 82% de los encuestados usa asiduamente las redes sociales.

– La principal razón por la que no leen es la falta de tiempo seguida del precio de los libros y falta de concentración. Cuando profundizamos sobre qué le restaba tiempo a la lectura, lo primero es el trabajo, lo segundo son las tareas domésticas y lo tercero son las redes sociales. Llamativo: En Argentina los usuarios en promedio permanecen 3:18 horas por día en las redes sociales. El mito de que Netflix le quita tiempo a la lectura queda por lo menos descartado ya que solo representó un 11% de las respuestas. Se destaca en las respuestas: La vergüenza de no ser lector.

– El libro en papel se asocia con la desconexión: con la lectura en vacaciones, en los fines de semana, con disfrutar del placer de leer y en contenidos más vinculados con el ocio o con la ficción: novela, cuentos y policiales. El libro en digital está más vinculado a una cuestión utilitaria: se accede con mayor frecuencia en el trabajo, en los viajes y los contenidos suelen ser los académicos, los técnicos, libros de derecho, economía, arquitectura, entre otros. De cualquiera manera en todos estos casos encontramos lectores que leen unos u otros contenidos en todos los formatos.

– La biblioteca personal física tiene un valor enorme y es tal vez el principal argumento de los lectores al momento de ponderar el libro físico. De hecho un 38% de los encuestados señaló que bajaban los libros digitales y luego, si les gustaba el libro, lo iban a comprar en formato papel para atesorarlo. Otro punto es sentir el libro en las manos, tocarlo, ver cuántas páginas faltan, da una experiencia sensorial más completa a la de la lectura digital.

– Existe una distancia muy importante en el precio que los lectores están dispuestos a pagar por los libros digitales y los que oferta la propia industria editorial. El principal reclamo de los lectores pasa por sentir que el libro digital cuesta casi “lo mismo que un libro en papel”. También hay una crítica relacionada a la falta de oferta y variedad digital.

– La librería física sigue cumpliendo un rol fundamental como espacio de descubrimiento de libros: es el principal lugar que señalan los lectores al momento de decidir una compra de libros físicos, y también es importante incluso para quienes luego van a comprar un libro digital. La librería no solo como espacio de venta de productos, objetos libro sino como eje central en el descubrimiento de títulos, un lugar de pertenencia.

Los invitamos a escuchar la grabación de la columna completa aquí:

https://ar.radiocut.fm/audiocut/columna-como-leemos-argentinos-por-viviana-rosenzwit/

El bloque de la columna completa dura unos 16 minutos y les resultará muy interesante ampliar con los comentarios sobre cómo leemos.

Psicoanálisis y literatura en la radio: ¡A ordenar nuestra biblioteca!

A continuación les compartimos fragmentos de una nueva columna a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Por estos días de cuarentena creo que a todos se nos dio un poco por ordenar, incluso hasta recomiendan la tarea como una forma de distracción ante el dolor que nos provoca la pandemia.

Así que para hoy mi propuesta es ¡ordenar nuestra biblioteca! De paso quizás se reencuentran con aquellos libros que alguna vez los conmovieron o se sorprenden conque encuentran un libro que creían perdido o simplemente deciden que algunos otros ya no los necesitan o no les gusta más porque cambiaron de gustos con los años y llegó el momento de apartarlos para donarlos a otros nuevos lectores. En definitiva, es una linda actividad para pasar estos días y que será muy útil para el futuro también, ya lo verán cuando volvamos al ritmo cotidiano cómo se optimiza.

¿Por dónde empezamos? Para mí hay dos aspectos importantes: uno que tiene que ver con el orden físico o topológico si se quiere, el que en definitiva uno ve y esto es muy bueno para quienes tienen memoria visual por ejemplo.

Primero es importante que cada uno piense el criterio que va a utilizar para ordenar o si ya tenían alguno, tomarse unos minutos para pensar si hasta acá ese estilo les sirvió o no y cómo podrían mejorarlo? Cómo quieren organizar los libros, puede ser por tema, género, clásicos, autor y hasta incluso darle un espacio relevante a sus autores preferidos o a los que tengan que ver con su profesión que son de uso cotidiano.

Hoy por hoy contamos con más recursos para iniciar un ordenamiento de nuestra biblioteca. Por el año 1988 cuando me inicié en este cruce medio raro del psicoanálisis y la literatura o lo bibliográfico la cosa era bastante distinta y supongo que cada uno de nuestros oyentes nos contará su experiencia diferente.

Por esa época me embarqué junto a otra analista a realizar la primera base de datos en psicoanálisis que existió en Argentina, se llamaba Dixit. Juntar los datos para volcarlos a nuestra base diseñada en dbf (una programación que ya no existe actualmente y sería el equivalente al Access más o menos) era toda una odisea. Recorría bibliotecas pero no estaban informatizadas, catalogaba bibliotecas personales y de instituciones psicoanalíticas pero todo lo escribía a mano, escribiendo en un cuaderno para luego ir hasta la oficina a pasarlos. Casi ni existían las computadoras personales. Usábamos los diskettes grandes que tenían muy poquita capacidad y como era de esperar, una vez se nos rompió el disco duro y hubo que volver a empezar.

Ahora todos nosotros tenemos fácil acceso a internet y es fantástico, la pista sería usar las nuevas tecnologías a nuestro favor en este caso. Ojo que no hay magia, lleva su tiempo pero al final verán qué gratificante es no revolver todo para encontrar aquel libro, revista o ficha y podemos servirnos de la función buscar del programa que elijan.

Entonces el segundo paso es catalogar nuestra biblioteca, y pueden utilizar para ello desde lo más básico que es escribir uno debajo de otro en un archivo de Word hasta los programas como excel o access de base de datos que les dará más resultados. Las bases de datos nos permiten dar distintos ordenamientos en pantalla según necesitemos, por ejemplo por autor, por títulos. También existen programas especiales para bibliotecas, pero eso ya sería para las que se dan más maña con la computadora y tienen además, mucho material.

La idea es que a cada mueble de la biblioteca le asignen una letra por ejemplo y a cada estante un número y así lograrán ubicarlos fácilmente, los libros de Borges estarán en el sector A estante 1 y etc… En el caso que el mobiliario no alcance, como es el mío, podemos ayudarnos con cajas que es exactamente lo mismo porque teniendo todo relevado se encuentra de inmediato.

Los registros bibliográficos básicos que deben anotar son más a menos como cuando escriben una cita: título completo, autor completos o compilador o para los más detallistas pueden incluir todos los autores, editorial, lugar, año de edición.

Esto sirve también para las revistas y fichas. Para los ebook hay algunas plataformas que ofrecen la opción de armarse la biblioteca online de su cuenta, pero sino están suscriptos a ninguna plataforma pueden simplemente sumarlos a la catalogación general poniéndole el nombre de la carpeta que le asignaron si los bajaron a la computadora.

Los invito a escuchar la grabación de mi columna de anoche aquí:

https://radiocut.fm/audiocut/columna-a-ordenar-nuestra-biblioteca-por-viviana-rosenzwit/

El momento de la columna completa dura unos 13 minutos y les resultará ¡muy interesante!

Psicoanálisis y literatura en la radio: #Quedatencasaleyendo

A continuación les compartimos fragmentos de una nueva columna a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Buenas noches a todos! Hoy vamos a tener una columna distinta que se me ocurrió titular #Quedatencasaleyendo como el hashtag (o la etiqueta) que comenzó a circular estas últimas semanas a partir de la cuarentena sanitaria que el avance del Coronavirus nos impuso.

Como ustedes saben, propiciar la lectura en nuestro espacio es prioritario, siempre lo he hecho desde todos los puestos que ocupé a lo largo de la vida pero es verdad, que este momento que nos toca vivir en el mundo es distinto. Y digo en el mundo, porque afecta directamente al sujeto esté donde esté en el planeta. Entonces, pensando la columna de hoy me di cuenta que no es un tema para obviar, al contrario! Veremos cómo convertirlo en una buena oportunidad para leer y releer, porque siempre leer es una forma de releer sin darnos cuenta. Abrirnos un paréntesis para dejar que nuestra imaginación e intereses se mantengan despiertos.

Lo primero que nos surge es buscar todos aquellos libros que alguna vez compramos y por falta de tiempo, quedaron en la mesita de luz o en la biblioteca sin terminar! A por ellos! Lamentablemente las librerías no son consideradas dentro del sistema prioritario y por ende, se encuentran cerradas a la venta, encima los sistemas de envíos también, salvo algunos pocos casi nadie está pudiendo realizar envíos estas semanas. Hasta el monstruo de Amazon ha decidido suspender los envíos de libros por considerarlos no prioritarios. Justo ellos que comenzaron su estampida comercial por estos objetos maravillosos y ahora que tienen otros intereses más rentables se dan cuenta que no son importantes los libros… por supuesto es una ironía del sistema capitalista. Entonces, con las librerías y bibliotecas cerradas nos queda recurrir a buscar en nuestras bibliotecas personales aquellos libros en papel que alguna vez nos fascinaron o nos enseñaron algo distinto y releerlos. Cada relectura será distinta, eso se los aseguro y ya lo saben porque alguna abordamos el tema también aquí en nuestras columnas anteriores. Hasta se podrán asombrar de redescubrir sus anotaciones de otras épocas.

Además, para los que gusten de leer en pantalla estos días hay oportunidades interesantes que rescatar y para los que aún no se terminan de acostumbrar a las nuevas tecnologías, el tiempo es hoy. Como diría el psicoanalista Jacques Lacan: hay que estar a la altura del horizonte de nuestra época. Estamos en un momento de transformación cultural que nos engloba a todos y sería una pena, quedarnos afuera. Los invito a explorar nuevas formas de leer, la acción de leer no es mejor ni peor porque cambiemos los hábitos, eso es un mito que nos toca derribar.

Las iniciativas literarias y la creatividad cultural se dispararon en la cuarentena generada por el coronavirus. Artistas, escritores, museos, editoriales, y demás centros culturales llevan sus trabajos a las manos del lector para hacer más llevaderos los días de confinamiento. Una de las estrategias que podemos aprovechar como lectores es que algunas editoriales dejaron gratis varios de sus libros en la red. Les sugiero que escriban simplemente “libros gratis” en el buscador de google y una catarata de buenas opciones se les desplegará en un instante. Tanto ebooks como audiolibros e incluso varias editoriales están subiendo actividades anexas como videos de autores que cuentan qué están leyendo o escribiendo para sus seguidores.

Además de las webs y redes sociales de las editoriales pueden inscribirse en Scribd que ofrece su suscripción de lectura digital gratis por 30 días y allí encontrarán de todo! Los miembros pueden leer y escuchar audiolibros, libros electrónicos, revistas, periódicos y más, disponibles en cualquier momento y en cualquier dispositivo compatible. Se pueden guardar sus favoritos, crear colecciones, marcar títulos y crear la propia biblioteca virtual. Y los jóvenes se pueden inscribir gratis por 7 días en Wattpad. Una plataforma social basada en narrativa que conecta una comunidad global de 80 millones de lectores y escritores a través del poder de las historias. Una experiencia novedosa que sigue creciendo y vale la pena probar.

Antes de terminar, me gustaría rescatar otra idea que hemos hablado alguna vez en nuestra columna y es el protagonismo del lector en nuestra época, ya el lector no es pasivo frente al libro. Y en este sentido, son muy lindos para sumarse en estos días de encierro los clubes de lectura! En un contexto donde cada uno de nosotros en todas partes del mundo debe estar en su casa aislado, paradójicamente es el momento perfecto para el desarrollo de comunidades de lectura y clubes de libros online.

Amigos radioescuchas, Ernestina y colegas columnistas, esta es mi propuesta: #Quedatencasaleyendo

Para quienes gusten oír el audio completo del bloque radial:

https://radiocut.fm/audiocut/columna-quedateencasaleyendo-por-viviana-rosenzwit/

El momento de la columna completa dura unos 7 minutos y les resultará ¡muy interesante!

Psicoanálisis y literatura en la radio: Los nuevos hábitos de lectura

A continuación les compartimos fragmentos de una nueva columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Hoy dejaremos planteados algunos de los avances en los nuevos hábitos de lectura de los adolescentes y nos cuestionaremos si se puede incentivar el deseo de leer.

Para empezar creo que hay que desmitificar esa idea tan repetida sobre que los jóvenes no leen, pareciera que hay una caída profunda en la lectura cuando se pasa de la niñez a la pubertad o a comienzo de la adolescencia.

Los libros infantiles suelen ser de mayor venta aunque no tengan tanta prensa, los títulos favoritos circulan entre las madres, ahora incluso están de moda las madres influencers que las editoriales captan para que incentiven al resto del grupo escolar para leer, entonces los niños leen o escuchan audiolibros o algunos, que tienen mayor suerte, disfrutan junto a sus padres de alguna historia nocturna antes de dormir. Esta política editorial de incentivo en las escuelas es duramente cuestionada por algunos, porque en definitiva el niño no elige su lectura y si lo llevamos a un extremo, ni siquiera sus padres la eligen sino son influenciados por alguna política editorial que está detrás de vender un título o autor de turno.

Cuando esos niños crecen todo ese aparataje que parecía estimularlos a leer y a obtener el hábito de la lectura, se cae de golpe. La educación secundaria muchas veces pierde de vista el placer de la lectura y lo cambian por leer al modo comprensivo de estudiar para cumplir con los programas anuales y dar bien las materias.

En la época actual, acompañado al avance de las tecnologías, surgen nuevos hábitos de lecturas que especialmente se hacen eco en los más jóvenes aquellos comúnmente denominados millennials por haber nacido a fines de los `90 a la par del auge de la internet dentro ya de la cultura tecnológica.

Emilia Ferreiro, psicóloga, pedagoga discípula de Piaget, cuenta una anécdota que me parece deliciosa:

Un niño de 5 años a la salida de una misa dominical le dice a la madre con tono de haber hecho un gran descubrimiento: “Ya entendí qué quiere decir Amén”. La madre intrigada pregunta: “A ver, qué quiere decir?” El chico responde con el tono típico de obviedad: “Quiere decir enter”.

Evidentemente las nuevas generaciones están ya inmersos en nuevos esquemas interpretativos del mundo social y la cultura está construida a partir de saberes informáticos.

Por algo crece tanto el éxito de los booktubers cada año, los blogueros literarios, los clubes de lectura on-line, las mejores series de las plataformas como Netflix, HBO, etc. están basadas en historias literarias, en buenos libros llevados al cine y las plataformas on-line como Wattpad, una de las plataformas más grandes para historias literarias generadas por los jóvenes usuarios, incluyen novelas, cuentos, fantasy, humor, clásicos y poesía. Leer / Escribir siempre como dos caras de la misma moneda. Por ejemplo Wattpad se presenta diciendo que conecta una comunidad global de 80 millones de lectores y escritores a través del poder de las historias. Lo más interesante de esto es la interacción que se produce en la plataforma. ¿Alguien puede afirmar que eso no es leer? Cada lector aporta lo suyo en los márgenes, no hay un solo tipo de lector. Antes el valor del libro estaba puesto totalmente en su contenido, en el autor pero hoy en día el lector ha tomado protagonismo y sabemos que depende de su ojo lector, por eso no leemos todos iguales. En nuestra columna radial, ya hemos enfatizado lo subjetivo de la lectura.

Es posible que pronto haya más libros en computadoras y estanterías digitales que en nuestras colecciones literarias impresas. Esto no tiene nada que ver con pensar que el libro en papel llegó a su final, sino a un cambio de paradigma en los hábitos de lecturas. El interés por la lectura sigue vivo en los jóvenes de nuestros días. Mirando hacia el futuro, tenemos que reconocer que hay toda una generación de nuevos lectores. Una generación que cultiva una pasión por la lectura inmersa en el uso de los medios digitales.

Psicoanálisis y literatura en la radio: Poesía

A continuación les compartimos fragmentos de la última columna del año 2019 sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Última columna de psicoanálisis y literatura del año, recapitulemos entonces lo planteado sobre leer: no todos leemos lo mismo (recuerden el punto de vista y lo subjetivo de cada uno), además no siempre leemos de la misma manera (e incluimos en esto el objetivo de la lectura, para qué leemos tal texto y cuándo…) y corresponde introducir hoy los distintos géneros literarios.

¿Leemos igual una poesía que una novela o un ensayo…?

Como ven se nos van complejizando las cuestiones del leer y no era tan ingenuo ni sencillo aventurarnos en este camino cuando comenzamos con las columnas en el mes de marzo pasado.

Viviana Rosenzwit junto a Ernestina Mo en Radio Zónica

¡A no desesperar! Sigmund Freud escribió en su carta 100 del 5/12/98 a su, por entonces amigo, Fliess:

“La literatura (sobre los sueños) que estoy leyendo me tiene reducido a un estado de absoluta imbecilidad. Leer es el terrible castigo impuesto a todo el que pretende escribir. Le sustrae a uno todo lo propio, al punto que a menudo ya ni recuerdo qué hay de nuevo en lo que me propongo exponer, aunque todo ello sea nuevo. La lectura se extiende interminablemente y hasta ahora no alcanzo a ver su fin.”

Aun así él no deja de leer, de alimentarse de cuanta lectura hubiera en su paso para seguir adelante. ¡Qué fuertes sus dichos! ¿Quién no se sintió alguna vez así? Resulta inevitable pero eso mismo es lo que lo hace más atractivo, buscar las coordenadas, las distintas miradas, las distintas rutas que se entrecruzan en nuestras lecturas, en el intercambio con otros lectores.

Freud decía que tanto el arte como los artistas le llevan la delantera al psicoanálisis, entonces, ¿por qué no detenerse ahí? Si son ellos los que nos enseñan. La tarea del artista es hacer visible lo invisible, hacerlo aparecer como por arte de magia.

Veamos ahora una pista para pensar el vínculo entre poesía y psicoanálisis.

La poesía y su particular forma de decir al mundo producen una sensación de estallido de la palabra, rompiendo con los moldes, traspasando los límites que la contienen, promoviendo una reinvención del lenguaje en cada metáfora. Siempre desestructurando y sorprendiendo al lector.

En cada estrofa aparece una proliferación de imágenes, una preferencia por la musicalidad al sentido de la palabra, palabras inventadas, relaciones entre las palabras totalmente insólitas en relación a la ficción que cuenta una historia.

El estilo poético comienza con la metáfora, porque allí donde no hay metáfora, tampoco hay poesía.

Como nos enseña Jacques Lacan en su Seminario 3, Las psicosis, hay poesía cada vez que un escrito nos introduce en un mundo diferente al nuestro. La poesía es creación de un sujeto que asume un nuevo orden de relación simbólico con el mundo.

Jorge Luis Borges siempre ha dicho que la poesía es el modo más vívido de decir la verdad, el modo más memorable de decir la verdad.

En la poesía se lee entonces, una cierta relación al deseo. Tal vez porque de todos los géneros literarios, la poesía mantiene un compromiso con la verdad que va más allá de la fugacidad de la conciencia. Nos toca de cerca, el poeta nos reinventa con sus palabras.

Cuando al psicoanalista Jacques Lacan le dijeron que era un poeta dijo que no, que él era más bien un poema. ¿Por qué? Porque a un poema hay que leerlo y saber descifrar lo más genuino de su creador.

Uno como lector, en cualquier caso, es el efecto de ese poema. La poesía es un acto de rebeldía en el lenguaje.

Si cuando leemos poesía nos emociona, nos conmueve, es porque algo de esa verdad en juego nos toca.

Para quienes gusten oír el audio completo del bloque radial:

https://ar.radiocut.fm/audiocut/psicoanalisis-y-literatura-poesia/

El momento de la columna completa dura unos 10 minutos y les resultará ¡muy interesante!

Psicoanálisis y literatura en la radio: Biblioterapia

A continuación les compartimos fragmentos de la columna sobre psicoanálisis y literatura a cargo de Viviana Rosenzwit, invitada a participar del programa de radio En tres vistas conducido por Ernestina Mo.

Durante todo el año nos enfocamos, en nuestra Columna sobre literatura y psicoanálisis, en la implicancia del sujeto en el acto de leer. Ya queda claro que leer no tiene nada de ingenuo y que cada uno de nosotros lee de distinta forma, según su subjetividad. Cada lectura nos dejará su huella y seguramente, provocará algún cambio en nosotros aunque parezca imperceptible.

Por eso los invito a hablar de Biblioterapia, un término que se ha vuelto a poner de moda por estos días aunque data de principios del 1900. Algunos historiadores destacan la importancia que llegó a tener en las dos guerras mundiales con los soldados mutilados que regresaban para reinsertarse en una sociedad devastada. Y tuvo sus cimientos en USA, cuando a un médico y sus enfermeras se les ocurrió comenzar a recomendar lecturas en un intento por mejorar su convalecencia dado el estrés postraumático del campo de batalla.

Para decirlo bien sencillo, la Biblioterapia es una disciplina que vincula la lectura que cada uno realice de determinados libros y las distintas formas de escritura creativa como un recurso terapéutico.

Existen distintas expresiones artísticas que funcionan al servicio de lo terapéutico como la musicoterapia, las expresiones del cuerpo como la danza y el teatro o las expresiones plásticas como el dibujo y la pintura. Estas son las más comunes, sin embargo la Biblioterapia no es tan conocida y merece para nosotros un punto aparte.

El objetivo es abordar alguna problemática puntual que traiga el paciente a la consulta a través de la recomendación de un libro que cuente una historia donde esa persona logre identificarse y realizar un trabajo terapéutico posterior junto a su terapeuta. Se trata de enfocar los problemas y darles una orientación a través de lecturas recomendadas por profesionales. Este trabajo puede realizarse tanto en el marco individual como grupal.

Los libros son seleccionados en base al contenido de un programa de lectura planificado diseñado para facilitar la recuperación de los pacientes que sufren de enfermedades mentales o trastornos emocionales. Por eso, para estos casos no es cualquier lectura y debe estar orientado por un profesional dentro del marco terapéutico.

Además, no es lo mismo trabajar con niños, con adolescentes, adultos u adultos mayores. Con los chicos, funciona bien leer juntos un cuento y luego iniciar una conversación sobre lo que sienten y les convoca el relato o si es chiquito se le pueden sumar técnicas de dibujos y plastilina para que de esa manera expresen lo que los moviliza.

También es muy lindo el trabajo con adultos mayores en esa etapa de la vida donde se activan temores existenciales como la soledad, las dolencias físicas inevitables, la falta de movilidad, el temor a la muerte y vuelven con más fuerza aquellos recuerdos, quizás fragmentados, de vivencias imborrables. Leer en estos casos ayuda mucho a mantener ágil la mente, al aspecto cognitivo, la concentración y dejar volar la imaginación que a contrapunto con la vida diaria que se les plantea, los puede ayudar a vivir dignamente. Por medio de historias con humor, aventura y suspenso los lectores pueden tener acceso a realidades alternativas que les permiten distraerse de sus preocupaciones, sentirse acompañados y tender puentes de comunicación diversos con sus pares y con sus familiares. Esto es especialmente pertinente para pacientes de enfermedades crónicas, para quienes la falta de motivación y el estado anímico son cruciales.

Mucha gente cree que lo que debería leerse en un proceso de Biblioterapia son libros de autoayuda y sin embargo, no es así, es todo lo contrario. No pasa por buscar consejos de cómo ser feliz sino que aquella novela, poesía u cuento leído abra al paciente a otra dimensión que le permita tramitar sus conflictos en el camino de la cura. La literatura permite a los lectores identificarse no sólo con el protagonista o con el personaje más obvio, sino con otros de diferente género, edad, posición social o con situaciones de vida muy distintas que abren la mirada.

Tampoco es lo mismo que un Club de lectura o comentar libros con nuestros amigos, porque el marco terapéutico es lo que dará la diferencia. Si bien es cierto que hay muchos sitios culturales como bibliotecas, centros barriales para la tercera edad e incluso librerías y hasta hoteles de lujo que hoy en día ofrecen Biblioterapia hay que estar atentos a no mezclar los tantos. Se puede disfrutar de una linda actividad literaria, de un debate con otros y salir con una sonrisa y el alma renovada y está buenísimo eso! Todos compartimos que leer aumenta la sensación de bienestar, leer cambia la manera en que vemos el mundo, pero… no es lo mismo que el marco analítico con un profesional de la salud.

Entonces, a esta altura podemos preguntarnos ¿la Biblioterapia cura? Sola no, no alcanza. Si lo pensamos como una técnica dentro de un tratamiento psicológico puede colaborar a abrir puntas nuevas, trabajar, generar asociaciones que levanten síntomas y alivien el sufrimiento emocional.

Para quienes gusten oir el audio completo del bloque radial:

https://radiocut.fm/audiocut/radio-en-tres-vistas-biblioterapia/?t=32&fbclid=IwAR2jxu31riFrVfGpMjtz4LJyJ6033CRfCyFabLp48KRnmPIuWcXoSG9MsV4#.Xc17jttVqKM.facebook

El momento de la columna completa dura unos 14 minutos y les resultará ¡muy interesante!

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